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Análisis de plantilla

Parece que el Barça cierra plantilla para esta temporada, mínimo hasta la ventana de invierno. De centro del campo para arriba queda:

Busquets-Samper; Rakitic-Vidal; Arthur-Denís; Rafinha-Aleñá; y la indefinición de la posición final de Coutinho que aún desconocemos. En la delantera quedan: Messi-Suárez, Dembelé-Malcom y Munir.

Si utilizásemos un 433 (tras el grupo de UCL y vistas las decisiones de Valverde hasta ahora, parece menos probable que se extienda tanto su uso), sería lógico contar a Coutinho arriba y considerar posiciones dobladas en la delantera. Aún así habría 8 centrocampistas para 3 posiciones. Sin embargo, con 442 serían 9 jugadores para 4 posiciones. Numericamente encaja mejor, ¿verdad?

Tras esto no puedo evitar hacerme la siguiente pregunta (llamadme malpensado): ¿Es posible que el 433 haya sido una pequeña trampa”, un engañabobos (junto a las portadas asegurando un medio de élite europea), para tenernos entretenidos/ilusionados hasta el cierre de mercado? Ahora que ya empieza la competición, no hay margen de maniobra y todo es inevitable, la realidad práctica es la que es: una plantilla más configurada para el 442 donde Suárez es irrenunciable y donde la falta de profundidad (en tal esquema y por lo que implica y ha implicado) sigue siendo alarmante.

Así que, decido evaluar un poco los números para ver si dicen algo en estos dos últimos años en cuanto a confección de plantilla. La realidad es que esta temporada se ha vendido por 82M y se ha comprado por 126M, dejando un saldo de 44M que corresponde aproximadamente con lo que normalmente se presupuesta para fichar. Como ven NO he incluido a Paulinho en estas cuentas.

Procediendo igual en el año pasado, veremos que Coutinho y Dembelé costaron lo que se ingresó por Neymar y, que el saldo entre Semedo, Deulofeu, Mina y Marlon, por un lado; y Mascherano y Tello por otro nos da unos 50M que vuelve a corresponderse aproximadamente con lo presupuestado para fichar cada temporada.

Así que afinando un poco más, podemos ver que, justamente Paulinho, el hombre que nos falta, fue adquirido por 40M y hay un compromiso de venderle un año después por 50M; esos 10M de diferencia no deben andar muy lejos de lo que costó su salario. Es decir, que casi que podemos concluir que se fichó a Paulinho porque iba a ser relevante en una plantilla con 442 como querían Segura-Valverde y porque no había más dinero en caja para fichar a nadie de nivel en su perfil por lo que tuvieron que recurrir a “fórmulas imaginativas”.

Visto así, el año II de Valverde y la Junta que lo fichó, puede enfocarse desde un perspectiva algo distinta:

– La parte técnica con Segura y el propio Txingurri, partidarios de formar plantillas en torno al 442 con predominancia de centrocampistas
de corte físico + Suárez-Messi como argumento ofensivo; argumento capaz de dominar Liga y Copa, eso sí con el asterisco de unos rendimientos de Real Madrid y Atlético por debajo de lo normal en cuanto a puntuación. Pero ello no quita que el argumento ofensivo del Barça siga siendo el Suárez-Messi; sobre todo Leo, claro.

– La parte ejecutiva, con una Junta débil en el mercado; incapaz de atraer o retener a los mejores trofeos (Neymar-Griezmann), más
preocupada por no gastar más de lo presupuestado; y decidiendo siempre a cargos y personas alejados del modelo que le precedía (Segura, Soler, entrenadores que no comulgan con el juego de posición…). Las excepciones o concesiones (García-Pimienta, tantear al hijo de Cruyff, vender a Arthur como Xavi y vuelta al modelo); tienen más que ver con apagar fuegos, calmar ánimos y el postureo que con la convicción de esas decisiones.

– La parte mediática, fundamental para controlar la opinión pública, pastorear debates y construir relatos afines que tapen las realidades;
travistiendo operaciones como las de Paulinho, que parece más una cesión encubierta “al modo chino” (money laundering), o inventando fichajes que nunca se pensaron ni llegarán porque, bien no hay capacidad económica (grifo seco), bien no están en el ideario de los mandatarios técnicos.

No sé si me ha ido mucho la olla, ya me diréis. Al hilo del post; obviamente no hay relevos porque no hay modelo que relevar; hay un modelo que están transformando completamente (si no lo han hecho ya). En 4 años se han fichado 22 jugadores (de los cuales apenas 1/3 parece q va a cuajar) y en el B más de 30 en menos de 3 años. Arthur tiene más pinta de ser un recurso puntual para recurrir a él en escenarios concretos, que la base de un discurso en la que se basa el juego. Vidal y Rakitic van a tener mucho más peso que él esta temporada.

Are sí, another brick in the wall.

Análisis Roma-Barça

Buenas a todas. En los albores de la tempestad, vuelvo a vosotros.

El Barça ayer expresó de forma acumulada, de golpe y porrazo, e inesperadamente, todo lo que ha estado escondiendo bajo la alfombra desde principio de temporada. Caer en cuartos era algo que más o menos se podía ver venir. Caer así, dado el contexto, desde luego que no. De ahí la dimensión de la catástrofe.

Digámoslo ya, nuestra plantilla va justa de calidad y ritmo para estas eliminatorias de la Champions. Es el tercer año, no es casualidad. Nuestros mejores jugadores siguen siendo los mismos (Piqué, Busquets, Iniesta, Messi) pero con bastantes años más: sin el ímpetu del sub27 que te revela frente a todo y, todo sea dicho, más hasta los güevos que nadie.

Dembelé no ha jugado la UCL, a efectos prácticos, Coutinho no puede y Paulinho no debe. Resulta que se va a ir Iniesta y nuestros centrocampistas son Gomes, Paulinho, Denís, Rakitic y un S.Roberto que hace el parche del lateral. Tenemos un total de cero generadores de juego puro. Y detrás de ellos, los que más capacidad tienen son Busquets y Messi, pivote y cipote respectivamente.

El problema sigue estando ahí, otro año más. Con el agravante de que tras la marcha de Neymar y el paso de los años de Luis, nuestra plantilla no tiene jugadores que supongan una amenaza al espacio para el rival y, por tanto, ahora además, va a haber que invertir en delantera. Y será Griezmann, que es la megapolla, pero lo es más jugando al pie que al espacio.

La Roma pudo poner su defensa de 3 a 40m, cuya superioridad atrás hacía que la presión fuera algo inútil por nuestra parte. Ganaron todo por arriba porque, entre otras cosas además de sus buenos jugadores para ello, el que podía dar el pase lo hacía sin oposición alguna.

Falta de planificación -> falta de modelo -> falta de sistema aplicado al modelo (que puede ser uno o varios, ojo, vive Pep).

Another brick in La Fontana di Trevi.

Messi y la táctica

Si tu plan, que es lo que parece, es centrar la posición de Leo, no puedes tener dos años una plantilla tan desequilibrada como la has tenido. Hay también un poco de la teoría de la manta en todo esto: Messi ni puede, ni sabe ni debe desgastarse en la presión rival como pollo sin cabeza. Y todo esto condiciona: o el equipo se hace largo, o existe un foco débil en el equipo por la derecha que se multiplica x10 sin Alves.

¿Hay formas de contrarrestarlo? Pues seguramente, pero no se han llevado a cabo o se han hecho mal. Un ejemplo de lo último, ayer (PSG-Barça). Metes un 4-2-3-1 con Iniesta de segundo pivote. Andrés no es de los de pegarse ese carrerón para frenar al su lateral derecho. Es que no es ese jugador.

La única vía, pienso yo, de centrar la posición de Messi y que pretendas que participe lo máximo posible es amenazando mucho por fuera (para crearle espacios por dentro, donde está él) y siendo una auténtica máquina en circular el balón con ritmo alto. Lo primero implica extremo izquierdo (Neymar, bien), delantero que acule su defensa (Suárez, bien) y extremo derecho (no hay). Lo segundo implica interiores de gestación de jugada y de circulación (ni hay ni se han fichado). Y, en general, implica jugar con 3 defensas que sepan gestionar bien grandes espacios y tengan gran salida de balón (sólo están Piqué y Umtiti).

La influencia de los árbitros en los partidos

Muy buenas a todas.

Hoy estaba aburrido, tenía tiempo y he perpetrado esto. Como siempre, úsese a conveniencia.

Buenas a todos. Hoy voy a contaros una historia en un hilo acerca de una intuición, un pequeño experimento y una experiencia. Como ferviente seguidor del FCB reconozco y admito la dificultad de analizar/opinar objetivamente siempre.

Punto de partida: La recurrente discusión de los árbitros y su influencia en los partidos + los medios y su influencia de los árbitros. Siempre he tenido cierta intuición, últimamente más, pero he sabido/querido también siempre ponderarla bajo mi parcial y reconocido sesgo. Así que me propuse buscar fuentes externas a mi subjetividad que me dieran información que refrendase, bien mi intuición, bien mi sesgo. Hace no mucho descubrí la cuenta @LaLigaReferees que recomiendo encarecidamente. Tienen un blog en el que realizan análisis arbitrales. Están muy bien documentados y fundamentados por jugadas, con sus fotos y un baremo simple pero efectivo: acierto, fallo o “no está claro”.

Mi intuición es que más allá de las decisiones puntuales la deriva del arbitraje, con todas sus acciones puede condicionar el partido. Ej: una falta no tiene por qué ser decisiva. Pero si uno puede hacer sin que piten y otro no, se generan pequeñas ventajas competitivas. Si a eso añades que protestar al perjudicado le implica tarjeta, se agrava aún más esta diferencia. La concentración también influye en el rendimiento de un jugador. Y verse agraviado afecta evidentemente. Por tanto pequeñas situaciones, pequeñas ventajas por el error del árbitro, puestas de una a una y en una balanza puede acabar pesando. Y ayudan a competir en determinadas circunstancias. Qué duda cabe. Dicho lo cual, este razonamiento es, a priori, válido para cualquier equipo.

Mi intuición era que esta secuencia de minidetalles, como hemos visto, están bastante alineados según a quién miremos.Mi intuición quería refutar, o al menos intentarlo, la máxima de “dan y quitan” o “al final de la temporada los errores se compensan”. Pues generalmente esta máxima alude a errores puntuales y no a la deriva del arbitraje (global) a lo largo de todo el partido.

Experimento: Revisar el blog de @LaLigaReferees y anotar el resumen de acciones en todos los partidos de Liga de RM y FCB. He hecho un pequeño collage para cada equipo donde subrayo en amarillo cuando uno de estos criterios es desfavorable. Lo que sucederá a continuación no te lo puedes imaginar (o sí, esa es la experiencia):

Potenciando los puntos fuertes

¿Cuáles son los puntos fuertes de Neymar y Messi? Que ambos son decisivos cuando la cogen en 3/4 y de cara. Ahí te matan.

¿Es posible potenciar estas cualidades simultáneamente? Es muy difícil, comparten posición y aunque cada uno tiene un perfil distinto, prácticamente comparten espacio; son cambios que involucran el diseño de todo el equipo y de toda la plantilla si me apuras.

¿Cómo les das espacio entre líneas para que ellos se ubiquen en esa posición con posibilidad de recibir? Pues tienes que estirar mucho el campo. Con un nueve como Suárez que empuje hacia atrás la defensa rival todo lo posible y con jugadores de banda que hagan de chincheta o sean capaces de fijar al lateral y su ayuda (un interior, pivote o extremo; en función del esquema rival).

¿Qué implicaciones tiene esto en el resto si además quieres sacar el balón limpio desde atrás? Que al menos necesitas a un jugador como Busquets que te genere esa superioridad y facilidad desde atrás y que también necesitarías un interior con una gran capacidad de pase para mantener una circulación buena de lado a lado para que entre basculación y basculación del equipo rival, se genere un hueco por donde filtrar el balón a los receptores objetivo (Messi y Neymar) en ventaja. Pongamos que este interior puede ser Iniesta.

¿Qué nos queda? Nos quedan tres efectivos (y los dos jugadores de banda), encargados más plenamente de la función defensiva. En resumen simple, un 3-4-2-1

¿Es viable esto actualmente o hay visos de que lo sea? Muy difícil.

Análisis del Atlético-Barça

Con cierta mentalidad constructiva, me quedo con algunas palabras de Simeone: “Nuestra intención era obligar a Mascherano a jugar con su pierna izquierda y hacia su izquierda”. Pues habrá que darle la enhorabuena, pues ha atacado bien nuestras mayores carencias: la salida de balón y el lado débil. O, lo que es lo mismo, Mascherano y Alba.

Sin entrar en nuestra propia propuesta, ojo, que fue paupérrima y contemplativa en 100 minutos de esta eliminatoria. Pero sí podemos aprender de errores. Y la salida desde atrás por la izquierda es uno de ellos. Nuestro central izquierdo no es zurdo y no tiene gran calidad de pase, ni gestiona bien la salida desde atrás. Y nuestro lateral izquierdo, pese a ser zurdo, es precipitado con el balón en los pies y, pese a haber mejorado bastante, su claridad en la interpretación del juego y salida de balón no son las mejores.

Ya antes del gol, Iniesta le había echado una bronca a ter Stegen por dar un pase largo que acabó en balón perdido en lugar de seguir circulándo la posesión hacia Mascherano y Alba que eran dos contra sólo un atacante atlético. Y es que los jugadores lo saben, y no se fían. Y MAtS prefirió antes (mal, como bien le corrige Iniesta), el pelotazo al pase a la zona débil. Y eso también es quizá un problema estructural: Iniesta tolera menos esto que, quizá, Luis Enrique y, por descontado, la mayoría de jugadores de su equipo. Más aún los nuevos, aún faltos de adquirir cierta cultura futbolística ya abandonada.

Poco después, pelotazo de Alba, Gabi recupera, defensa descolocada, gran centro, mejor remate y gol. Observen cómo se lamenta Iniesta.

Quiero matizar antes de que muchos tiren a muchos a los leones. Esto no es culpa de Mascherano ni de Alba. Estos jugadores ya eran así antes y lo siguen siendo ahora. Y hay que reconocerles lo mucho que han mejorado en estas facetas dentro de sus posibilidades. Pero no es su estilo de juego.

Y es sólo un ejemplo. De Busquets hacia delante también podríamos hablar de los jugadores, su posicionamiento y sus carencias. El gol es consecuencia de una dinámica. Asumida y ejecutada por entrenador y equipo. Una debilidad estructural con enorme margen de mejora.

Será la edad, será que tanto fútbol termina hastiando, pero me gusta que cosas como las de ayer no me afecten tanto como antes. O, mejor dicho, que sea capaz de sacarle la parte positiva (tras el calentón correspondiente, obvio, a nadie le gustó ver lo de ayer).

Hay margen de mejora. El paso de Luis Enrique como técnico, el abandono de la idea previa, el jugar a otra cosa, ha traído también cosas muy positivas al club. Debemos de analizarlas y de mantenerlas. Rectificar en lo que se falla y complementar con lo que sirve. Esto no se para, queda temporada y el año que viene también habrá que competir. Guardiola ha mezclado en su Bayern de autor el juego posicional con un juego “muy alemán”, de centros desde las bandas y remates. Y le funciona. Ha enriquecido, complementado y completado su idea. Si se hubiera encerrado en el cruyffismo más absoluto habría fracasado.

A esto me refiero. El Barça tiene dos competiciones importantes por delante y un tiempo precioso para reflexionar, coger lo bueno de dos años y completarlo con lo que le ha faltado para competir en UCL. Ese reto también es bonito.

La bestia tricéfala

No pude ver el partido ayer, pero veo que el equipo sigue ganando aún jugando al tran-tran y sin meter revoluciones. Que si el horario, que si el viento, que si las rotaciones… Creo que son cosas que influyen mucho menos de lo que al principio pensaba. Y no es que no lo hagan, ojo, es que llevo un tiempo intentado enfocar la capacidad competitiva desde otro punto de vista “menos trillado”. Y ahora que tengo algo de tiempo, aquí lo expongo:

Hipótesis: La MSN, aka bestia tricéfala, es el colchón competitivo que se ha inventado Luis Enrique para sostener (y de qué manera) al Barça en la élite.

Desarrollo: A ver, el Barça de Pep fue la perfección táctica y creo que esto ni el mismo Lucho lo discute. Sólo que llegó a la conclusión de que no es sostenible ni física ni mentalmente en el tiempo de forma continuada. Algo que, el propio Pep, por cierto, lo vivió en primera persona. Agota a jugadores y entrenadores. Exige una disciplina táctica y un esfuerzo mental conjunto tan bestia que termina llevándose todo por delante; más aún tras la válvula de escape que supone la consecución de títulos. La famosa “relajación” no sería más que un mensaje SOS ante tanto estrés competitivo sin descanso.

Por todo ello: ¿Es posible que entregar el equipo a la MSN sea la manera de no perder hilo competitivo para luego, a la hora de decidir, sí ponerlo todo? Me explico: La temporada pasada vimos y vivimos “el cambio” de Anoeta, pero luego otro quizá más importante al entrar en los últimos meses. Se empezó a jugar más posicional, se empezó a querer tener control y empezaron a ganar peso los centrocampistas (Busquets e Iniesta, principalmente, aunque el salto competitivo de Rakitic no fue menos relevante).

La MSN, por otro lado, te asegura ganar partidos sin tanta necesidad de tener que hacerlo bien bajo el “yugo inquisidor” del mayor perfeccionista del juego posicional, algo que antes era mucho menos frecuente. Esta posibilidad, además de una tentación obvia, puede ser vista como un alivio para el equipo (y entrenador). Maná en el desierto de lo posicional. Poder soltarse, dejar de tener que pensar todo el rato, de estar concentrados los 90 minutos. Simplemente ganar, poder disfrutar la victoria sin más y punto. Ello, parece ser y no es baladí, no ha apartado al equipo de un compromiso ulterior: a la hora de competir, se acaba la tontería. El peso vuelve a recaer más en la elaboración, en los centrocampistas y en lo posicional. Partidos que desgastan mucho más, pero que son sólo “de vez en cuando”.

Es algo que hemos estado viendo también, aunque puntualmente, esta temporada (estamos a la altura en la que estamos). El “modo ahorro” por un lado y luego, también este año, en momentos importantes, “el modo competición”. Más posicional. La MSN te permite esta opción. Se le caen los goles. Y aquí estamos otro año, pasando febrero líderes, clasificados en las competición del KO y partidos puntuales memorables en momentos importantes. Una bestia competitiva mucho más sostenible. Con menos desgaste físico/psicológico que el que exigía la completa atención contínua de Pep.

Tesis: La bestia tricéfala para “lo doméstico”, la versión total para los títulos. Una gestión con la que ganan todos y que, de momento, funciona.

Quiero recalcar una cosa más sobre esto.

Primero, que es una cosa que a mí se me ocurre para intentar entender picos de rendimiento tan dispares como los que estamos teniendo.

Segundo, que no creo que sea una cosa tan programada de antemano y calculadora en mano. Debe haber mucho de autogestión ahí. Son los propios jugadores los que se enganchan rápido a un partido o a los que les cuesta entrar. Es más que probable que si entra el primero en el minuto 3 (mal anulado), el chip cambie automáticamente, se juegue con una presión distinta y los diez siguientes minutos se hubiera jugado a otro ritmo buscando el segundo. Siendo el mismo partido.

Pero creo que también es indiscutible que Luis Enrique ha dotado al equipo de variantes distintas que potencian al tridente de arriba prescindiendo bastante de otras etapas de elaboración previamente ineludibles. Sabiendo esto, los jugadores tienen donde “descansar” en caso de que el día se ponga tonto. Y los de arriba son tan buenos que descuentan los partidos por victorias.

Es decir, los jugadores han encontrado otro hábitat donde también se sienten fuertes y decisivos, que les exige menos sin perder resultados. ¿Para nosotros? Pues cierta decepción, viniendo donde venimos porque les vemos partidos puntuales de 10, pero cada vez más de 6. Para ellos, seguro que algo de alivio, cumpliendo con los objetivos y sabiéndose capaces. Y, lo que es más importante, en las citas importantes siguen sin fallar y saben que pueden.

Sigue siendo hipótesis, ojo. Esta temporada en 5-6 semanas volveremos a ver cómo se juegan las habichuelas.

Rafinha

Hay jugadores jóvenes que como han venido destacando por técnica o tienen buenas cualidades físicas, necesitan tirar menos de la “inteligencia” sobre el terreno de juego. No quiero decir que no la tengan, sino que no la han necesitado tanto como recurso para destacar como futbolista. No entra tanto en su catálogo de recursos de confianza.

Para mí ese es un gran reto para Rafinha. Sergi Roberto exhibía una portentosa conducción con la que iba sobrado en cada categoría hasta llegar a la élite. Sin embargo ha terminado jugando y destacando por otras virtudes. Al final “ha aflorado” el estilo Barça. Saber posicionarse, darla bien rápido y moverse, ofrecer y buscar líneas de pase limpias, saber buscar/encontrar/ser el hombre libre, etc. Todo el tutorial de nuestro estilo. A eso ha añadido lo que inherentemente tiene: un recorrido enorme que le permite jugar por todo el sector derecho.

Rafinha es un superdotado de clase y técnica. Y en físico no está tampoco por debajo de ese nivel: Genética (Mazinho’s DNA) y desarrollo privilegiado. No es velocista, pero no lo necesita para el rol que se le busca. Sin embargo, su recorrido hasta volver desde Vigo se ha basado en la primacía de sus cualidades tácticas (y proyección predominantemente ofensivas) como motivo de alineación indiscutible. El Barça y la élite son mundos aparte. Aquí va a necesitar, al igual que Sergi Roberto, que “aflore” el libreto del estilo para que el resto de sus cualidades (que son muchas y geniales) sean las que complementen al jugador que necesita el equipo. Su evolución va por buen camino. Tras el año pasado donde, sin duda, puso los pies en el suelo dándose cuenta de dónde esta, este inicio de temporada ha sido prometedor: tomaba mucho mejores decisiones. Y eso es imprescindible en nuestra manera de jugar.

Nuestro tesoro

En un fútbol hiperprofesionalizado (y mediático, en el sentido del que todo se conoce o puede conocerse a golpe de click), donde los entrenadores ya vienen aprendidos de herramientas y metodologías de primer nivel en cualquier categoría, se siguen primando atributos como admirables o deseables que poco tienen que ver con el conocimiento del juego. Y que se han demostrado no ser tan útiles en el fútbol de élite para la consecución de resultados y objetivos.

Y ahí está nuestro elemento diferenciador, como club. Hemos formado jugadores (y como consecuencia, entrenadores) con un nivel de conocimiento del juego que otros no tienen. Por muy de élite que sean, por muchas condiciones físico/técnicas que tengan. Hemos visto cómo jugadores menudos, como Xavi e Iniesta se han merendado partidos frente a bestias pardas. Porque entienden mejor el juego de asociación que ninguno, están jugando y pensando en espacios, movimientos y ayudas con el objetivo global de desordenar al rival para luego desequilibrar mediante un pase+movimiento definitivo o un jugador hábil en el 1×1 al que dársela con ventaja.

Y ese es nuestro tesoro y nuestro patrimonio. Esa es nuestra “furia de Juanito”. Y estamos en la obligación estratégica de mantenerlo, al menos, e intentar potenciarlo todo lo posible. Enseñar a los niños a cómo se juega y cómo debe entenderse nuestro fútbol, no a ser Messi o Ronaldo (que eso es muy difícil). Luego los que lleguen – que serán muy pocos- llegarán y tendrán ese elemento diferenciador que sumado al resto de compañeros de plantilla sigue manteniendo vivo el hilo conductor que explica nuestra hegemonía contemporánea.

Sergi Roberto ha sido un bonito ejemplo para todos. El talento y el conocimiento siempre estuvo ahí: aprendido, almacenado, esperando a salir cuando la confianza despertase. Un jugador distinto a Xavi, distinto a Iniesta, con sus cualidades particulares, pero que entiende el juego. Que se la dio a Busquets para que Modric le saltara y dejara un hueco a su espalda. Hueco que señaló con la mano a Busi, para que pusiera allí el balón y a donde se dirigió confiando que su compañero también lo había leído así. Luego en diagonal hacia los centrales para atraer y dejar espacio al que se desmarca, para pasarle el balón en ventaja.

Hacía tiempo pero are sí, another brick in the wall.

¿Cómo encajará Arda Turan?

La duda que tengo es saber cómo va a encajar Arda Turan en el engranaje blaugrana. No es un tío que te haga una lectura rápida del juego y sepa descargar de primeras para dar velocidad al balón y desordenar así al equipo contrario. Casi al contrario, es tan bueno, se sabe tan bueno con el balón en los pies que lo soba bastante hasta que lo suelta para dar un pase definitivo o atacar directamente la portería rival.

Pero es que es tan sumamente bueno, que se me hace difícil no verle capaz (por calidad y por inteligencia), de adaptarse a soltarla antes y jugar a un juego que es menos el suyo de toda la vida, pero que marcaría muchísimo más al equipo para bien. Pasa un poco como al Thiago de los primeros años. Tan bueno, con tanta calidad, pero que retenía demasiado el balón. Ahora con Pep está aprendiendo a soltarla antes y posicionarse mejor. Si ese trabajo se hiciese con el turco…