Category Archives: Yoyalodije

¿Quo Vadis, Barça?

Bos días, 


¿Quo vadis Barça?


De todos es sabido que desde la trágica llegada en el año 2010 de la troupe godotista encabezada entonces por el actual recluso Rosell supuso un duro golpe en la línea de flotación del Barça como entidad deportiva que por entonces arrasaba en todos los ámbitos del deporte y la sociedad. Una inexplicable decisión tomada por los socios compromisarios por mayoría absoluta. Inexplicable porque suponía un cambio radical en el rumbo que iba a tomar el club regido por unos individuos con unas ideas en las antípodas de lo que era el Barça glorioso y arrasador. Supongo que un paralelismo a dicho resultado electoral -salvando las distancias- se puede encontrar en el extraordinario aumento de la ultraderecha en Andalucía. Algo inexplicable a primera vista, pero que si luego se analiza desde la perspectiva de la propaganda mediática -y contando con el borreguismo de los respectivos votantes que no analizan nada y comen con los ojos- tiene su explicación. 


Pues bien, paulatinamente y sin frenos, vamos cuesta abajo desde ese fatídico año como era de esperar, añado, viendo el percal que nos gobierna. 
Pasamos de un presidente -Laporta- que quizás no entendiese nada de fútbol, pero si tenía una idea clara de hacia donde quería llevar al Barça: Hacia un club desacomplejado, catalanista y universal, con los valores del deporte y con un máximo acierto en su gestión: Dejó el área deportiva en manos de los que de verdad entienden del fútbol, el se encargaría del resto. Por si fuera poco, tanto él como el míster Guardiola contaban con una tremenda bala en la recámara, nada más y nada menos que con los consejos de la persona más importante y decisiva en el mundo del fútbol de los últimos años, y que en su momento había cambiado radicalmente y para bien el destino del Barça, o sea: Cruyff. 


Los logros de Laporta en el área institucional fueron numerosos: Unicef, la eliminación de los Boixos, la posibilidad de que cualqueira fuese socio del Barça fuera de donde fuera (siberianus), la oficialización del catalán en el club (por primera vez), su participación desacomplejada en los organismos que manejan el fútbol, la expansión económica, y en definitiva el reconocimiento mundial del Barça como mejor club del mundo.

Recordando a Lucendo

Valverde salió con una defensa con cuatro jugadores que no habían jugado nunca juntos. ¿Qué podía salir mal?

Don Honesto escuchó los cantos de sirena que le reclamaban al Rey de Copas dar excesiva importancia a esta competición en las últimas temporadas. Tras cuatro campeonatos seguidos, se argumentaba que esto suponía un sobreesfuerzo invernal que después se pagaba con un bajo rendimiento en las eliminatorias de Champions. “¡Rotaciones!”, pedía el pueblo. Pero el concepto de “rotar” que Valverde tiene en su cabeza no consiste en ir cambiando un jugador en cada línea y de manera progresiva. Así que, pasó de no dar ni los minutos de la basura en Liga a los canteranos Chumi o Miranda, a meterles a jugar de repente contra los experimentados Boateng, Rochina, Morales o Mayoral. Por si fuera poco, su acompañante en el eje de la defensa fue un recién llegado descarte del Valencia. Una defensa con cuatro jugadores que no habían jugado nunca juntos. ¿Qué podía salir mal?

La frágil memoria del entrenador culé le hizo olvidar que hace menos de un año, en este mismo campo, ya había improvisado una defensa plena de suplentes: su equipo llegó a ir perdiendo 5-1. Cerca estuvo de repetirlo. El Levante salió a dejarse la vida y aprovechó todas las carencias defensivas culés: Cabaco, Mayoral y Boateng se bastaban para dejar a los chavales en evidencia y solo las paradas de Cilessen dejaban la eliminatoria abierta. Acaso los peores minutos que se han visto desde la era Gaspart, porque si lo de la defensa solo cabía calificarlo de esperpento, tampoco tenía justificación la actuación de un centro del campo y un ataque en el que se alineaban, en teoría, jugadores de clase mundial. Jugadores con más experiencia que, si hubiesen tenido el control del partido, la imberbe defensa lo habría agradecido. Valverde completó su “lucendada” señalando clara (y feamente) a los jóvenes como culpables del desaguisado. Si Cruyff le puso la cruz a un canterano de nombre Lucendo tras 90 infaustos minutos en Valladolid, su aprendiz pensó que no debía ser menos que el maestro y dobló la apuesta: se cargó a dos canteranos en la mitad de tiempo.

Párrafo aparte merece el jugador más caro de la historia del Barça: Philippe Coutinho Ferreira, alias Chutinho. Si algún aficionado del Barça se pregunta qué hacer con este jugador, que se siente a hablar con algún amigo filomerengue y que éste le explique lo que se sentía temporada tras temporada con Kaká. El brasileño fue el más claro ejemplo de alguien que, ante la oportunidad de demostrar al entrenador que se equivoca poniéndolo en el banquillo, entra al partido como si fuera un amistoso de pretemporada. Terminó siendo el jugador con más balones perdidos. Nada extraño pues, pese a no ser titular, ya que es el jugador de la plantilla que más balones ha perdido en lo que va de temporada. Con esta competencia, los acomodados titulares pueden estar tranquilos.

Tan mal se puso el partido para los barcelonistas que el 2-0 hasta se daba por bueno y remontable (Messi mediante) en la vuelta. Más aún cuando Mayoral fallaba sólo ante Cilessen el que hubiera sido un (casi) definitivo 3-0. Y minutos más tarde, de nuevo el portero holandés salvaba los muebles a una bROMA de equipo. Sin embargo, al menos uno de los suplentes de los suplentes se rebeló contra su destino: Denis Suárez. Con apenas 20 minutos por delante, salió y activó a su equipo, desbordando en cada balón que llegó a sus pies hasta forzar un penalti en una gran jugada personal adornada con dos magníficas fintas. Cuando Chutinho se dirigía a lanzarlo tras su horrendo partido, afirmaría que muchos culés deseaban más clamorosamente que nunca que un jugador suyo fallase un penalti si eso hubiera significado ponerle el lacito de vuelta a la Premier. Si Kaká volvió al Milán, quizá el Liverpool lo acogería de nuevo en su seno. Pero no, el impredecible fútbol no quiso premiar el gran partido del Levante y el pésimo lanzamiento del peor jugador sobre el campo dejaba la eliminatoria más cerca del Camp Nou. Y Chutinho se queda. Miranda y Chumi no.

Sobre el debate recurrente de la mejor liga del mundo

Sobre el debate recurrente, acerca del nivel de las diferentes grandes Ligas europeas, históricamente la Serie A dominó como campeonato más atractivo durante casi veinte años, desde que se juntaron Maradona y el Milan de los holandeses en la segunda mitad de los 80, hasta el canto del cisne que supuso la final italiana de la Champions de 2003. Los dos momentos que tumbarían este dominio serían aquel mágico verano de 1996 con la Liga de las Estrellas (y su mítico balón Nike que todos los niños queríamos) cuando, los efectos de la Ley Bosman y el dinero de los nuevos contratos televisivos, hicieron que todos los equipos de media tabla para arriba pudieran fichar por miles de millones a su estrella mundial de PCFÚTBOL: el Valencia a Romario, el Depor a Rivaldo, el Betis a Finidi, el Athletic a Roberto Ríos, el Sevilla a Matías Almeyda, l’Apanyó a Ouedec (?) y el Aleti, esperando un año, con Vieri); mientras que Barça y Madrid daban, a la vez, un salto de nivel espectacular con sus 5-6 fichajes de relumbrón (Baía, Blanc, Luis Enrique, Ronaldo, Pizzi, Giovanni Vs. Illgner, Panucci, R. Carlos, Seedorf, Mijatovic, Suker), sólo que el suyo les sirvió para ganar la Champions y el nuestro la Recopa.

Miniatura

Y eso que, mientras tanto, los italianos estaban acumulando durante aquella década, uno detrás de otro, grandes equipos y jugadores como el Milan de Capello; la Juve de Lippi, con su nómina interminable de delanteros (Vialli, Ravanelli, Del Piero, Vieri, Boksic, Inzaghi, Amoruso, Zalayeta, Fonseca, Henry); el Inter que nos arrebató a Ronaldo; la Fiorentina de Batistuta y Rui Costa que eliminamos en aquella Recopa; el Parma con Stoichkov y Zola; y una Lazio que era una especie de protoPSG o protoCity, incluso con mejores fichajes (Nesta, Nedved, Verón, Stankovic, Mancini, Salas, Crespo) pero iguales resultados. Sin embargo, después se iba a dar el curioso caso que, con el cambio de milenio, cada uno de estos equipos comenzaron a fichar, cómo locos, su par de atacantes de la Liga (Kovacevic y Esnaider para la Juve, Farinós en el Inter, el Piojo López y De la Peña en la Lazio y los míticos Jose Mari y Javi Moreno del Milan), aunque la mayoría de estos fuesen jugadores de un solo año. Entre esto, y la otra extraña fijación que tuvieron los italianos por todo lo que venía del fútbol turco, toda aquella brillantez y atractivo que irradiaba la Serie A en los 90 se fue por el sumidero.

El otro momento, que tumbó definitivamente a los transalpinos, fue la irrupción televisiva fuera de las Islas, a mediados de la década de los 00, de los partidos de la Premier League; recuerdo que era capaz de ir a un pub a tragarme un Arsenal-Wolverhampton, y una pinta, por ver a jugar a Henry o a Bergkamp y así abstraerme durante un rato de nuestro triste presente, con aquel Barça del primer semestre de la Era Laporta que no acaba de arrancar: aquellas goleadas vergonzantes contra Málaga y Racing; perdiendo contra el Madrí en el Camp Nou, después de 20 años; y el Franklin Edmundo sin aclararse con el once titular y la táctica (mucha escuela holandesa y tal pero como insistía el jodido en meter con calzador el 4-2-3-1). Suerte de la llegada de Sant Davids gluriós, que hizo que todas la piezas comenzasen a encajar

Balones a Will

El astro argentino firmó, con un nuevo hat-trick, su gol 400 en liga y el récord de victorias con el club azulgrana

 

Los lectores más jóvenes tal vez no recuerden la serie ‘El Príncipe de Bel-Air’ (The Fresh Prince of Bel-Air) que se emitió en España entre 1990 y 1996 y que aún conserva un aura de culto entre los aficionados a las andanzas del joven Will Smith, al que su madre envía a vivir con sus tíos millonarios en el barrio de Bel-Air (Los Angeles). En uno de los capítulos más recordados, Will y su primo Carlton juegan para el equipo del instituto, la Bel-Air Academy, en el que Will es la gran estrella del equipo al punto de que durante los partidos el público corea un “Balones a Will”. Ese grito ya forma parte de la jerga de muchos aficionados cuando hay un equipo con un jugador mucho mejor que los demás y cuya táctica pasa porque éste se juegue el mayor número de ataques posibles. Cambiar “Will” por “Leo” es el único modo de entender el planteamiento de Don Honesto frente al Levante, quizá por el recuerdo de que fue el equipo que acabó con la imbatibilidad del equipo la temporada pasada.

 

 

Las bajas de Semedo y Sergi Roberto condujeron a un sudoku táctico donde Dembelé, el jugador más rápido en ataque del equipo, que se encontraba en plena forma, pasó a ser un lateral que no llegaba al área rival y al que fácilmente le cazaban la espalda. Donde Jordi Alba pasaba a ser un mal centrocampista que llegaba menos que cuando juega de lateral. Y donde la zona de creación se centraba en Arturo Vidal, con las incorporaciones del mediocentro Piqué. Si lo han pensado, tienen razón: la expresión “sudoku táctico” puede sustituirse como “desbarajuste”, “caos” o incluso “sindiós”. La suerte de Don Honesto y de los aficionados culés es que el equipo tiene a un “Will” a quien pasarle el balón.

Así que sin que el Levante alcanzase a entender bien cómo sucedió, en un partido que tenía más que controlado y con la posibilidad clara de adelantarse en el marcador tras el disparo de Boateng al larguero, el público local alzó la mirada para observar atónito que el marcador ya señalaba un 0 a 2, por obra y gracia de una jugada majestuosa del 10 que remató Suárez y una carrera meteórica tras asistencia de Busquets que siguió la táctica al dedillo. “Balones a Leo”. Una y otra vez.

Y cuando alguno esperaba una reacción furiosa de los locales en el arranque de la segunda mitad, el alumno más aventajado de la táctica “Balones a Leo” completó su enésima asistencia al argentino. Incluso un recién llegado como Arturo Vidal ya ha interiorizado el sistema: “Balones a Leo” para que éste firmase, con un nuevo hat-trick, su gol 400 en liga y el récord de victorias con el club. La táctica parece sencilla pero por si algún compañero despistado aún no ha entendido en qué consiste, el propio Leo se encargó de ilustrarla: comenzó a repartir pases de gol como los que espera que le den a él hasta que el novedoso mediocentro Pique se incorporó al ataque para dar la razón a su entrenador y firmar una manita que los jugadores del Levante se empeñaron en edulcorar con el famoso gol de la honra. Pero no, ellos no tienen un “Will” a quien pasarle.

Probabilitats sorteig vuitens Champions League 18/19

Us presento el càlcul de probabilitats que he fet respecte als possibles aparellaments de l’eliminatòria de vuitens de final de la UEFA ChampionsLeague de la temporada 2018-19.

Mètode seguit:

  1. Cada primer de grup s’ha d’enfrontar amb un segon de grup. Els primers de grup són Dormund, Barça, PSG, Porto, Bayern, Man City, R. Madrid i Juventus. Els segons de grup són Atlético, Tottenham, Liverpool, Schalke, Ajax, Lyon, Roma i ManU.
  2. En primer lloc, es calculen totes les possibles permutacions dels equips segons de grup que són 8! = 40.320. Cada permutació és una ordenació dels equips segons de grup que s’aparellarien amb els equips primers de grup en l’ordre Dormund, Barça, PSG, Porto, Bayern, Man City, R. Madrid i Juventus. És a dir, la permutació (Liverpool, Schalke, Tottenham, Roma, ManU, Atlético, Lyon, Ajax) generaria els aparellaments següents: Dormund-Liverpool, Barça-Schalke, PSG-Tottenham, Porto-Roma, Bayern-ManU, Man City-Atlético, R. Madrid-Lyon i Juventus-Ajax.
  3. S’aplica la restricció que no es poden enfrontar dos equips que hagin format part del mateix grup en la fase prèvia. Per exemple, s’eliminen totes les permutacions que aparellen Dormund i Atlético. Aquesta restricció s’aplica per als vuit grups.
  4. S’eliminen totes les permutacions que aparellen els equips que juguen en la mateixa lliga. És a dir, s’eliminen les combinacions que inclouen els aparellaments següents: Dormund-Schalke, Barça-Atlético, PSG-Lyon, Bayern-Schalke, Man City-Tottenham, Man City-Liverpool, Man City-ManU, R. Madrid-Atlético i Juventus-Roma.
  5. Després de fer això queden 3.694 casos possibles. A partir d’aquí ja es poden calcular els percentatges de tots els possibles aparellaments. El resultat final és el següent:

 

Pel que fa al Barça  l’aparellament que apareix amb més freqüència és el Schalke, amb un 18,30% de les combinacions, si bé hi ha poques diferències entre els aparellaments possibles. L’Atlético sembla que pot anar buscant hotel a Manchester per al partit de tornada.

Apunten este nombre: Leo Messi

El que se presumía como el derby de la ciudad condal más igualado de los últimos años no fue tal, por obra y gracia del recientemente proclamado quinto mejor jugador del mundo: un canterano culé al que aún desconocen muchos sesudos analistas deportivos mundiales, incluido el de Comores. Ya es mala suerte que un periodista que no existe, de un medio de comunicación que está cerrado, no haya podido ver partidos como éste para poder votarlo.

El chaval argentino, que apunta maneras de crack, sentenció el partido en apenas media hora. Un recital de fintas, amagos y cambios de ritmos culminados con un perfecto lanzamiento de falta a la escuadra, con una asistencia tras salir de un enjambre de defensas españolistas para la definitiva recuperación de Dempelé, con otra asistencia a Luis Suárez que solo el palo evitó que fuera gol y con un remate al palo para recordarle a Pelé que también sabe rematar de cabeza. En la segunda parte se tomó un merecido descanso y se limitó a colocar otro balón de falta en la escuadra como quien se sirve una taza de café. Quizá el año que viene algunos consideren que este chaval pueda optar al Balón de Oro. Calidad tiene. Apunten este nombre: Leo Messi.

La actuación estelar del 10 azulgrana opacó en parte el buen trabajo colectivo de todo el equipo: con un Rakitic presionando más que los últimos dos meses juntos, con un Semedo incorporándose con criterio al ataque, con un Luis Suárez fajándose y marcando un gol de la nada e incluso con el buen hacer de Arturo Vidal, quien parece haberse creído ya su puesto de titular, recordando por momentos a aquel todocampista que deslumbró en la Juventus. Se hace difícil criticar hoy a Don Honesto cuando por primera vez en varias semanas ha sabido colocar a Chutinho en su mejor puesto: el banquillo. Tal vez cuando deje de trotar, de sobar el balón, de defender con la mirada y partícipe más sin pasar 85 minutos desapercibido hasta marcar un gran gol, podrá optar a ser titular. Si Dembelé entendió el mensaje, el brasileño no debe ser menos.

Un partido plácido donde todo salió a pedir de boca frente a un Espanyol que, en plena crisis de resultados (4 derrotas seguidas) al menos no sacó las malas maneras vistas en recientes derbys e intentó al menos marcar el consabido gol del honor. Pero por salirle bien, hasta el VAR le salió de cara al Barça: el único gol del Espanyol fue anulado desde Las Rozas, permitiendo por primera vez en mucho tiempo, dejar la portería de Ter Stegen a cero. Cabe tan sólo preguntarse por qué un equipo que hoy jugó de manera tan compacta sin Arthur, sin Sergi Roberto, sin Umtiti y sin Coutinho, no tiene continuidad y que de haber seguido la línea de hoy desde el principio de la liga, y viendo el rendimiento de los demás equipos, casi tendría la Liga sentenciada.

MisterChip (Alexis)

@2010MisterChip

– Messi ha marcado 19 goles de falta directa en La Liga en los últimos 4 años, más que cualquier equipo (con todos sus lanzadores) de cualquiera de las 5 grandes ligas en ese mismo período de tiempo.

Ver imagen en Twitter

MisterChip (Alexis)

@2010MisterChip

Más goles de falta directa en las 5 grandes ligas en los últimos 4 años:

24 Barcelona (19 DE MESSI)

18 Juventus.
14 Lyon, Real Madrid y Roma.
13 Bayern.
12 Sampdoria, Monaco y Paris Saint-Germain.
11 Chelsea, Liverpool y Milan. pic.twitter.com/SF1iHoW5jc

Ver imagen en Twitter

Un partido ¿sin historia?

De un partido de vuelta de primera ronda de la Copa del Rey entre un equipo que juega la Champions League frente a uno de Segunda B con resultado favorable al primero, la definición más probable es que sea un partido sin historia. Así fue en su mayor parte lo que se vio en el Camp Nou con un Barça plagado de suplentes y apenas tres jugadores del filial, por aquello de no arriesgarse a hacer un Cheryshev.

Sorprendentemente, la Cultural, sin nada que perder y con jugadores que probablemente jugaron y jugarán su primer y último partido en el Camp Nou, salió a por el triunfo, lo que permitió que, al menos durante 15 minutos, los 80.000 espectadores (muchos de ellos también en su primer y último partido en el coliseo blaugrana) disfrutaran de un buen espectáculo. El primer remate de Mancebo, desbaratado por Cillessen, logró el doble objetivo de abortar cualquier ilusión leonesa y despertar a sus compañeros: entre Rakitic y Denis Suárez construyeron una jugada de tiralíneas para que Munir sentenciase el partido cuando apenas se cumplía un cuarto de hora.

El gran disparo desde fuera del área de Denis Suarez a la base del poste, apenas cinco minutos después, metía el partido ya de lleno en la no-historia. Que Malcom, otro de los aventajados suplentes, firmase el 3-0 y siguiese con su pleno de aciertos en esta edición de la Copa, no mejoró la no-historia pero sí la hizo más amena.

Una no-historia que continuó viendo jugar minutos de más a Busquets, como si el bueno de Sergio no tuviese una carga suficiente de partidos. Hacerle jugar en un partido absolutamente intrascendente solo se entiende si el objetivo del mismo es que los periodistas pudiesen incluir un párrafo en su crónica por el simple y curioso hecho de ver a dos Busquets juntos en el medio del campo. Se le agradece a Don Honesto el pensar también en los sufridos cronistas en partidos como el de hoy.

Pero finalmente, esta no-historia se convirtió en historia con el debut del anhelado Riqui Puig, un canterano que cuenta con el beneplácito de la grada después de sus pocos pero ilusionantes minutos en la pretemporada. Debutar con un gol en contra al poco de entrar en el campo no amedrentó al chaval, que decidió devolver la expectativa a la grada con un pase picado para que Denis Suárez lograse su doblete. Si Riqui confirma lo que anuncia, tal vez esa asistencia convierta un partido sin historia en un partido para la historia.

Valverde conservador

Más que cagao en el planteamiento (que también) Valverde es especialmente conservador en la gestión del vestuario.

Cuando tuvo que elegir entre Coutinho y Dembelé porque meter a todos creaba un churro que no tenía pies ni cabeza, el joven fuera. A la que Arturo Vidal protestó por su rol, no hemos parado de verlo. Piqué yendose a Londres, a China y a la cochinchina mientras el equipo no ha parado de encajar muchas veces por su culpa y no pasa nada. Demasiados jugadores acomodados sin rotar porque no se atreve a quitarlos. Básicamente el 11 de gala sigue siendo el de Berlín con ninguna mejora a aquello, solo modificaciones forzadas y obligadas.

Aleñá pudo haber jugado ayer pero prefirió el infame doble lateral. Miranda aún no ha aparecido. Malcom de pascuas a brevas. Riqui Puig ni soñarlo. Cuando pire el entrenador hay que bajar la media de edad de golpe. Los dos del Ajax parecen fichajes estratégicos. ¿Están esperando a Xavi 2020 para que monte todo esto?

Al final no sé si hay tanta diferencia con el Tata. ¿Entrenamientos más modernos? Porque el rollo ese de “conocer la casa” fue una patraña maja. Que nos estamos comiendo 4-4-2 absurdos y plomizos como si nada.

Si Quevedo levantara la cabeza

Cualquiera que perteneciese a la famosa estirpe del “calendario mental culé”, antes de hacer planes siempre miraba en primer lugar a qué hora y qué día jugaba el Barça. Dicha estirpe ahora se encuentra en vías de extinción, espantada por el nivel futbolístico del equipo, y ya sólo se preocupa realmente si se trata de un partido ante un rival mínimamente importante.

El PSV, atractivo en su tiempo para la parroquia azulgrana por cortarle las alas europeas a la Quinta del Buitre y por ser vivero de futuros Balones de Oro, ya no se encuentra en esa categoría. Así que ver a Messi o futuribles fichajes se antojaban como únicos motivos válidos para soportar el juego que Don Honesto va proponiendo partido a partido. Ni siquiera la manita al eterno rival sirve ya de escudo: ahora mismo una simple camiseta azulgrana es suficiente para golear al Madrid.

Que en la primera parte de Eindhoven el Barça dispusiera sólo de tres ocasiones, todas a balón parado, y que dos de ellas fueran a cargo de Arturo Vidal resume en una simple línea los primeros 45 minutos. Si la camiseta amarilla hubiera llevado el escudo del NAC Breda, la diferencia habría sido imperceptible.

Pero el NAC Breda no tiene al mejor jugador de la historia en sus filas: decimoquinto partido de la temporada y decimoquinto gol (azo) de Messi, con una jugada que él mismo arrancó en el medio del campo. Queda para la estadística también la media asistencia de Dembelé que no hace sino aumentar el debate de por qué se piensa en traspasar a un jugador con unos números tan llamativos como sus fiestas. La pequeña exhibición (para él) de Messi se cerró con una asistencia a Piqué para el 0-2. Quien siga a D10S habitualmente sabrá que ese saque de falta fue hecho a propósito.

Con el partido aparentemente resuelto, no pudo faltar la emoción final tras el infaltable y más que merecido gol del PSV: 20 partidos oficiales en lo que va de temporada y solo cinco equipos no han sido capaz de encontrarle las cosquillas a esta insegura defensa. Imaginar este partido, en las eliminatorias, contra un equipo mediano o grande produce vértigo. Ni siquiera hace falta imaginarlo: basta recordar la noche del Olímpico de Roma. Y los números de la temporada pasada en Liga eran bastante superiores a los de esta. Y también se goleó al Real Madrid. Y el juego era similarmente mediocre.

Tal vez para los culés de nueva hornada, hablar mal de un equipo ya clasificado para octavos de final de la Champions y que obviamente disputará la liga, “solamente” porque su fútbol no enamora, pueda parecer una queja muy dura. ¿Acaso es necesario pedirle a Quevedo que lo haga con unos poemas para que no parezca tan cruda? “Historia de la vida de Valverde llamado don Honesto; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños”.

Érase un entrenador a un Vidal pegado.
Con D10S atrás y el chileno adelantado.
Érase un aburrimiento superlativo.
Érase un sindiós táctico, una espesura,
Érase un somnífero masivo.
Triste extremeño de cara tuerta
Si gastas otra Roma quizá te den puerta.

El YOYA te necesita (Donaciones)

Yoyeros y yoyeras,

En breve habrá que renovar el dominio y también el servidor donde se aloja el diarioyoya. Esto supone un desembolso económico y para que el yoya pueda continuar como siempre, queremos hacer un llamamiento para que cualquier yoyero que quiera ayudar (con la cantidad que sea) pueda hacerlo. El yoya lo hacemos entre todos.

Para aportar vuestro grano de arena es bien simple, una es a través de paypal, pincháis en el siguiente enlace y decidís qué cantidad queréis aportar.

Pincha aquí para DONAR

Si tenéis cuenta paypal perfecto, sino crearla es poco tiempo.

Si optáis por el método de la transferencia, podéis enviarnos un email a yoyaadmins@googlegroups.com y os enviaremos un número de cuenta donde también podréis hacer la aportación que consideréis oportuna.

Muchas gracias a todos y larga vida al yoya.