Crónica

Análisis Liverpool-Barça: Los jugadores

Es cierto que Alba, Suárez, para variar Coutinho y también Rakitic y Busquets, si me apuras, jugaron un partido bastante patético. Pero el rival también juega, y deja en evidencia que la tortuga Suárez ya no está para ese tipo de partidos (si el rival te presiona a saco y siempre que recibes, hay que correr 30-40 metros). Y probablemente Busquets, y posiblemente Rakitic, tampoco. Lo de Alba debió ser una cosa mental, porque los fallos que tuvo no se explican de otra forma.

Pero aún así, teníamos en frente a un equipazo que nos iba a exigir lo máximo, pero le faltaban dos de sus tres estrellas, y veníamos con un 3-0 de ventaja. Plantas un partido con cierta determinación ofensiva, y todavía tienes 3 comodines para fallos y pifias. Y aprovechas que por mucha cafeína que tenga el ataque rival, su defensa sigue concediendo muchas oportunidades.

Los partidos de Anfield y Roma, los ha perdido el entrenador.

De las declaraciones de algunos de nuestros jugadores en los últimos días – curiosamente Alba, Busquets, Suárez, algunos de los que peor jugaban en Anfield – de “estamos con Valverde, hasta hace una semana éramos los mejores y ahora hay que vender a todos?” etc. noto una buena parte de autocomplacencia, y desde luego una falta de autocrítica grave en esos jugadores. Y claro que esa “actitud” después es el espejo de una actitud correspondiente antes del partido que les hizo jugar como jugaron. Aún así, la cosa va más allá de “actitud”, “ganas”, “huevos” (…). Por muy pasotas que estuviesen, lo que les faltaba era una solución futbolística. Cierto es que su capacidad de luchar brillaba por su ausencia (el jugador más cercano para evitar lo que ocurrió en el 4º es el lateral, just saying…), pero aún así, el entrenador es quien trabaja en el día a día con estos jugadores, para que estén preparados, para que sepan a qué jugar. Anda que si Valverde les explica una manera divertida de atacar al Liverpool (como, por ejemplo, un contraataque que no pasa por dársela a Messi a que éste la suba enjaulado por 5 rivales, sino algo un poco más combinativo y menos previsible y por tanto menos defendible…), se pararían por falta de ganas.

Faltaron “ganas” de marcar el 4º en el Camp Nou? No, si la cosa va sola, los jugadores se apuntan, y hasta corren y todo. Quizás demasiados jugadores ya necesitan que la cosa vaya sola (recuerden la copa en enero…). Pero qué más que un 3-0 de la ida y un rival sin dos de sus tres máximas estrellas se quiere, para que la cosa vaya sola?

Si el rival va a dejar espacios atrás sí o sí, repito: el entrenador no puede encontrar alguna manera para que “la cosa vaya sola”??