El análisis / Yoyalodije

La competitividad azulgrana

Se ha dejado de competir al 100% porque se ha dejado de estar motivados al 100%. Mil motivos han podido ir contribuyendo en el día a día de esta desmotivación. Desde las enfermedades de Abidal y Tito, pasando por los malos hábitos extradeportivos de algunos jugadores, el no entrenar a tope -o el no entrenar, a secas-, la decepción por no observar equidad a la hora de redistribuir los minutos, la suerte de las lesiones, hasta el creerse que sería así siempre (ganando con la admiración mundial), incluso si se disminuía un ápice en el esfuerzo y en el empeño.

Guardiola planteó un volantazo brusco, drástico y expeditivo para retomar el rumbo que no fue bien recibido en ningún sector del club y terminó contribuyendo a su “cansancio” y búsqueda de nuevos horizontes. Parece que la opción de Tito fuese volver poco a poco, corrigiendo el rumbo con pequeños golpes de timón que hagan sentirse más a gusto e importantes a los jugadores que tenían la mayor responsabilidad (i.e. galones, jerarquía), proporcionándoles otros entornos tácticos menos “exigentes de la excelencia”.

El resultado, en cualquier modo, ha sido el mismo: pérdida paulatina de competitividad y efectividad en los partidos de máximo nivel; aún habiendo ganado algunos. Ergo, cabe una revisión profunda y de nuevos métodos (tanto de entrenamiento, como de planificación de fichajes, tácticos, de gestión de grupo…). La Directiva y el staff técnico deberán tener las ideas y los métodos; los jugadores deberán tener la voluntad. Y en esta última frase está, creo, la mayor incógnita y preocupación de muchos culés ahora mismo. Pese a ganar una brillante Liga. No todo es el resultado -a nadie le amarga un dulce y ganar es siempre una meta-, sino el poso y el sabor que deja. Ahí seguimos perdiendo poquito a poco.