Yoyalodije

Ficciones recreativas (Vol 3)

Lugar: BCN, Sant Andreu, consulta del Doctor Santi Lobotomich.

Día: Martes, 28 de enero de 2010.

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Secretaria: Doctor, ya está aquí el señor Guasch,

Doctor: Que pase, Penélope.

T. Guasch: Grumpf, grumpf, oink, grrrr, aaarggh?

Doctor: Un momento, que activo el traductor Gorrino-Español/Español-Gorrino. Sí, dígame.

T. Guasch:¿Me tumbo en el diván?

Doctor: Adelante, ya he instalado un par de patas extras para reforzarlo. ¿Quiere tomar algo? ¿Un café? ¿Un refresco?

T. Guasch: Un refrejco estará bien. Un carajillo de coñá, por favor. Y unos berberechos para acompañar, si puede ser.

Doctor: Penélope, ¿sería tan amable de traerle el tentempié habitual al señor Guasch?

Secretaria: Lo que usted diga, doctor. Siempre.

Doctor: Cuénteme [El doctor coge su blog de notas].

T.Guasch: Mire, doctor, a pesar de mi ésito profesional noto ciertas dolencias puntuales. Para empezar, los lunes, tras publicar mi cuartilla de gracietas antibarcelonistas y butifleras, noto un molesto zumbido en los oídos durante toda la mañana. El zumbido se repite los sábados por la noche, entre las 10 y la medianoche. Es menos fuerte, sí, pero mucho más intenso y localizado…

Doctor: ¿Proveniente de las facultades de ciencias de la información, quizás?

T. Guasch: Váyase usté a saber. Ademáj, cuando el Barça marca un gol siento unos pinchazos muy fuertes en el hígado.

Doctor: Siga, por favor.

T. Guasch: También, cuando hay alguna jugada dudosa en un partido del Barça tengo una breve erección. Nadie lo nota, porque la gente con la que veo los partidos está echando bilis por la boca en esos momentos. También he notado que las erecciones aparecen cuando Cris marca un gol, se quita la camiseta o pone caritas. Esto me ha ayudado mucho en mi vida sesual, ¿sabe? Cuando estoy con mi señora, postura papá encima de mamá, o con alguna gachís de pago, cierro los ojos, visualizo el cuerpazo del portugués y entre dos y seis sin sacarla, ¡hoyga!

Doctor: Caramba. ¿Algo más?

T. Guasch: Sí, también tengo fuertes salivaciones y se me disparan los jugos gástricos cuando estoy cerca de Flopper. ¿Qué me pasa, doctor?

Doctor: Tengo que hacerle una pregunta antes de darle mi diagnóstico.

T. Guasch: Diga.

Doctor: Cinco vertical: Ciudad del Vallès Oriental. Diez letras. La segunda una “r” y la última una “s”.

T. Guasch: Granollers, sin duda.

Doctor: Gracias. ¿cómo quiere que le dé el diagnóstico? ¿Como el Dr. Martin en “Médico de familia” o como el Dr. House?

T. Guasch: ¡Hombre! ¡Que yo soy de la derechona! Dígamelo como Milikito.

Doctor: Está bien. Mire, cretino, si estuviera en su piel preferiría mil veces tener lupus o el transtorno de Nolla. Usted tiene una barcelonitis aguda que ni se cura ni tiene tratamiento. Está jodido, la verdad.

T. Guasch: Grumpffff!!! ¿Y qué puedo hacer?

Doctor: Nada. Disfrute de la vida de lunes a viernes y, el fin de semana, ya sabe: todo gruñido, todo por gruñir.  [Ping] Siguiente, por favor.