Crónica

Plácida Viktoria

La temporada pasada el FC Barcelona marcó dos goles en toda la fase de grupos de la Champions. A Lewangolski le basta media parte para igualar dicha marca. Y apenas 20 minutos más para superarla. Con Robert–el gol llama a su puerta– todo es más fácil. Ni rodeado de más teóricos suplentes que titulares, el polaco baja el ritmo. Y si un hat-trick no es suficiente para los paladares más malacostumbrados, su asistencia de tacón a Pedri justificó todo el partido. El varsoviano gusta y se gusta. Ha aterrizado con buen pie. Con dos buenos pies, en realidad. Con buena cabeza, tronco y extremidades. Y con el mayor promedio goleador de la historia de la Champions. Lo caro, si bueno sale barato.

Otro que quiere apuntarse cuanto antes al carro de los buenos fichajes es Jules Koundé. Titular como central demostró que ponerlo en el lateral es utilizar un ordenador de gamer de 5.000€ para jugar al buscaminas. Si su poderío aéreo sin llegar al 1.80 ya sorprendía en el Sevilla, lo está corroborando de azulgrana. Convertido en unafro-Ayala 2.0 sirvió en bandeja el gol para que Kessié –buen partido del marfileño–hiciese su bautismo como goleador azulgrana. Otro más que sobrepasa en el contador a Dugarry. Leyenda Christophe.

En cambio, continúan las malas noticias por la banda de Ansu. Impreciso. Predecible. Sin chispa. No acaba de conectar con sus compañeros de ataque. En su descargo, que entender el juego de DembeLOL no debe ser sencillo para él. Ni para nadie. En la primera parte, el caos hecho jugador perdió todos los balones peligrosos que su mente acertó a predecir para, posteriormente, arreglar todos sus desaguisados con una extraordinaria recuperación de balón, levantar la mirada y poner el centro donde tocaba: la cabeza de Robert. El enamoramiento de Xavi con él roza lo irracional los amores locos son los pasan a la historia.

Poco antes del enésimo y dudoso renacimiento de Dembow, los checos habían hecho su gol. Un hecho que no llevo los nervios a las gradas porque la diferencia entre ambos equipos se palpaba como abismal. En realidad, se podría decir que el partido estuvo igualado hasta que empezó. Sin embargo, ver la desidia bajando de Sergi Tormento en TODA la jugada del gol haría que un juez aprobase su despido como procedente. Seguir contando con las vacas sagradas en los partidos de verdad es un suicidio. Marcos Alonso y Bellerín apoyaban esta tesis desde sus butacas.

La segunda parte, sin historia, recordó a los espectadores que el calendario está muy apretado y que hay que levantar el pie. También enfatizó las conclusiones de la primera: que Lewangolski ha llegado 10 años tarde y que el milagro de la transformación de Ousmane puede opacar al de P.Tintoy al de los panes y los peces juntos: nueva asistencia del francés para ayudar en la recuperación de Yerrán Torres que firmaba la manita de una plácida victoria. El centro del campo no acaba de generar el juego deseado, pero las victorias contundentes ayudan al nuevo proyecto devieja fórmula laportiana: vacas fuera, cracks contrastados y entrenador inexperto pero que conoce la casa. Funcionó con Rikjaard. Funcionó con Guardiola. Y Xavi tiene su primer examen de verdad dentro de una semana en Munich.