Crónica

Territorio Gaspart

Definitivamente este Barça no quiere dar la temporada por finalizada. De haber ganado los dos últimos partidos “fáciles” en casa, ante Cádiz y Rayo, el segundo puesto y la Champions estarían prácticamente asegurados. Pero ahora habría demasiado tiempo para especular con fichajes, altas, bajas… así que a falta de títulos y/o buen juego que ofrecerle a la afición, nada mejor que un poco de emoción.

 

Por ello, el equipo decidió salir al trote cochinero y apenas tardó 7 minutos en ver como el Rayo, en su primer tiro a puerta, se adelantaba en el marcador. Nada fuera de lo normal: lo han hecho la mitad de los equipos que se han enfrentado esta temporada al Barça. Culpa a repartir entre la enésima pérdida de Busquets, la pésima cobertura de Dest, y la inacción de Ter Statuen. Al alemán, una sombra de lo que fue, ya le entran todos los balones que van de la rodilla para abajo. Y los que van de la cintura para arriba también.

 

Pero cuando a los 30 minutos, el equipo no había hecho ni un solo remate a puerta, culpar de la derrota momentánea al portero ya sonaba a excusa de mal pagador. Y a que lo del Cádiz no había sido un mal día. El olor a “no vamos a marcar ni aunque el partido dure 24 horas” inundaba el estadio porque la falta de ideas era desoladora. La lesión de Pedri ha mostrado la magnitud que el canario tenía en el equipo. Al tiempo que, como en los dibujos de Scobby Doo, ha quitado la careta al malo: DecepJong no era el Frank del Ajax sino que en realidad es André Gomes que ha regresado teñido de rubio. Para rematar todo el esperpento, cuando DembeLOL chutó casi 12 metros por encima del larguero, el fantasma de Rochemback sobrevolaba el Camp Nou y confirmaba todas las sospechas: se había entrado en “Territorio Gaspart”.

 

Tras el descanso, cero cambios: de jugadores y de actitud. A Xavi se le ponía cara de Don Honesto, con la diferencia de que con el antiguo técnico se ganaban estos partidos por goleada.Cierto es que en los 84 partidos de liga que dirigió el de Viandar de la Vera, hubo alguien con el 10 a la espalda que marcó 83 goles. Sin ese “elemento” diferencial, andando y pegando balonazos sin continuidad alguna, al Rayo le seguía bastando con estar bien colocado y perder tiempo.

 

El carrusel de cambios de Xavi mediada la segunda parte apenas arregló el desaguisado. Si acaso, se detectó un poco de vergüenza torera en los ataques descontrolados finales y los tiros al muñeco buscando un punto que no llegaría. Por no llegar, no llegó ni la justicia arbitral en el claro penalti sobre Gavi. Pero culpar al árbitro después de tres ridículos seguidos en casa, sería de primero de Nuñismo. Ahora, con 6 puntos sobre el Betis y teniendo que visitar el Villamarin, el equipo parece haber metido la quinta marcha para complicarse la vida. Se vislumbra en el horizonte un Barça-Villarreal de la última jornada jugándosela Champions. ¿Quién hará la chilena salvadora a lo Rivaldo? ¿De Tronk? ¿Mingueza? ¿Sergi Roberto el mismo día que firma su renovación por tres temporadas más? Hagan sus apuestas.