El análisis / Yoyalodije

El análisis de irascible

Decir que IMHO y aunque haya jugado en esa posición (aunque no mucho), Cesc ya no es interior. Su fútbol y características han cambiado. Es un excelente mediapunta con el que jugar al 4-2-3-1 o 4-4-2 llevando él todo el peso del equipo. Ahí se sale, sus números serían escandalosos y sus defectos estarían compensandos por el resto del equipo. Pero de interior descompensa más que aporta. Ya lo hemos visto.

Por eso la cuestión de Thiago es estratégica, siempre en mi opinión, para el FCB en el medio y largo plazo. En estos términos, no se podrá contar con Xavi, Cesc no es interior, Iniesta siempre ha sido mejor acompañante (el mejor posible) que protagonista en creación y circulación, Sergi Roberto está aún verde, tiene un enorme potencial para triunfar transitando pero tampoco es un jugador de pausa y J2S se marcha vendido casi seguro.

Ergo, o se cambia completamente la forma de elaborar y atacar (prescindiendo del “todo pasa por Xavi” como estandarte del modo de jugar, encontrando un rol a Cesc que le potencie su juego con sus muchas virtudes y compensando desde el interior su déficit defensivo), o Thiago es innegociable que se quede. Porque antes o después, te vas a tener que gastar una morterada en alguien que ni siquiera, vas a saber si va a funcionar en un engranaje tan particular y/o si se va a adaptar a un equipo, idioma o ciudad como Barcelona.

Alternativas hay, claro que sí. Pero ya no hablamos más del Barça de Xavi. Algo que vengo comentando por estos lares desde hace tiempo y en lo que coincido plenamente con el desvirgado autor del post.

Es más, añado, por eso el otro día comentaba lo del 4-4-2 como ALTERNATIVA al Barça de Xavi. Un equipo más compacto desde la formación, con dos puntas que abarcan mucho terreno desde las bandas hacia el centro y más descargados de tareas defensivas (por condición de los propios jugadores y para mantenerlos frescos y activos en ataque), que serían Neymar + Messi, o como a mí me gustaría llamar a esta dupla: Némessis 😉

Un media punta que enganche, tenga cierta capacidad de defensa, pero que también divida y sea capaz de ocupar posiciones de remate como delantero y/o permutar con los dos puntas cuando estos centren su posición. Dos interiores y un pivote para dar equilibrio y circulación por dentro, dos laterales largos que aporten la profundidad necesaria cuando los puntas hagan la diagonal y dos defensas que sepan y puedan jugar a 30 metros.

Con el 4-3-3 catedralicio henos visto que no ha funcionado el Cesc de interior (Thiago tiene mucho mejor físico y retorno defensivo que Fábregas) y los extremos (Neymar+Alexis) deberían trabajar mucho sin balón para darle cabida y sentido al rol de Messi.

En definitiva, encontrar los roles que consigan la mejor sinergia entre los once jugadores, siempre presuponiendo innegociables la voluntad de atacar siempre desde el balón y recuperar la pelota lo antes posible y lo más arriba posible cuando se pierde. Nuestro estilo irrenunciable.