Yoyalodije

Olvidos o silencios.

Resulta que Relaño ha encontrado ahora una coartada más para su conspiranoia del Villarato ya que parece que Martin Hansson irá al Mundial. El tal, que por las Españas pasaría desapercibido, no tiene el caché de otro ilustres calegiados que tienen el cartel por aquí de poco menos que terrorista. Su pecado: dicen que haber beneficiado al Barça en una eliminatoria de Champions.

Y eso por España es pecado, de momento sin carcel pero sí sancionado con barra libre de calificativos, improperios y lindezas varias. Al Barça no se le beneficia, jamás. El nacionalmadridismo (cada día que pasa veo más acertado el calificativo), Relaño a la cabeza, sostiene desde hace tiempo que las equivocaciones a favor del Barça, perdón, del que interesa (aunque sólo las ponen de relieve para incriminar al Barça), tienen premio. Sin embargo, siempre quedan sueltos algunos flecos que son tratados informativamente de la forma que vengo diciendo desde hace tiempo. Con la silenciación y el cinismo. Esta vez, además, por lo evidente del asunto y la facilidad de la comparación, la silenciación, a pesar de todo, se torna en nauseabundo cinismo.

Porque hay que tener jeta para sugerir o manifestar abiertamente lo que el de la barba está diciendo teniendo en cuenta que a Ovrebo, precisamente a él, lo han sacado de la lista de arbitros mundialistas. El asunto de hoy es vomitivo y me inspira a recurrir, desde la indignación, al cierto lenguaje donde lo escatológico tenga su buena cuota de aparición.

Parece ser que Ovrebo se equivocó como no debía, ya que si no estaría en el mundial. Sin embargo no será un mártir. El cupo está lleno con Pino Zamorano, Pérez Burrull y el recordado Jose Emilio.

Aquí el delito, y ya va quedando meridianamente claro, es perjudicar al Madrid o beneficiar al Barça.

Haber empezado por ahí Alfredo.