Yoyalodije

Ibra en el diván de Pep

La Bodega Sepúlveda es un establecimiento centenario de Barcelona, situado en la calle Sepúlveda y entre las calles Casanovas y Muntaner, en éste se mantienen las tradiciones culinarias barcelonesas puestas al día. Fue tasca hasta el año 1936, cuando se vendían vinos a granel, según la práctica de la época. El 2 de octubre de 1952, fue comprada por el abuelo del actual propietario, el señor Llorens Solá, que había sido maître del Rey Alfonso XIII y es el responsable de haber inculcado buenas prácticas culinarias a una familia que regentó durante años la fonda Casa Solá, de Gelida.

En fin, cocina casolana de gran calidad en el centro de Barcelona, y quien quiera saber más que vaya y se gaste los 50-60 euros mínimo que le va a costar.

Podríamos decir sin riesgo a equivocarnos que para Guardiola “La bodega de Sepúlveda” junto con “Gorría” o la “La Dolceta2” y alguno más son sus pequeños templos gastronómicos de Barcelona dado que hay números de verlo allí comiendo muchos días acompañado por buenos amigos suyos como Valero Rivera, Zubizarreta etc.

Ayer jueves, como de costumbre, sobre las 14:30 llegó Guardiola al restaurante, pero no se quedó en el comedor principal, se dirigió escaleras arriba a un salón mucho más discreto sin llegar a ser privado, todo esto era muy raro, raro, raro. Algo pasaba porque normalmente el noi de Santpedor come y toma asiento en el comedor principal mezclado con el resto de clientes. La duda tenía su razón de ser dado que al cabo de 5 minutos llegó un tío enorme con greñas, Chygrynskiy? No, el ucraniano todavía no se atreve con el revuelto de trompetas de la muerte y calamar pero le damos tiempo no? que en meses ya habla mejor castellano que el profeta en no sé cuántos años. El tío grandote de greñas era el señor Ibrahimovic, llegó y el camarero le indicó que tirara para arriba, solo faltó que le dijera,”allí te espera Dios”, allí le estaba esperando Pep.

El sueco pasó ayer como otros muchos por diván del mister, éste ha detectado algo en el sueco que no le gusta, no es solo el acierto o no de cara a puerta, es un tema más mental, ha caído en una cierta desidia, ha caído en el desánimo y se desconecta en los partidos cuando no le salen las cosas o el árbitro la toma con él. Entre croqueta y croqueta de carn d´olla, clavando el diente a un entrecot “Café de Paris” y rematando con una crema catalana el señor Ibra  pudo escuchar y reflexionar con Pep sobre su estado anímico, sobre su juego, conociendo al mister sobre literatura, y sobre la vida.

Vistos los  resultados obtenidos con un Henry que estaba más fuera que dentro, que acabó siendo decisivo en el triplete y con Piqué más recientemente que parece recupera su mejor versión, todo parece indicar que el mejor Ibrahimovic lo podemos empezar a ver mañana mismo contra el Fachadolid, veremos.

Lástima que Guardiola en sus inicios como entrenador del primer equipo no se hubiera citado con el Presi para que pasara por su diván de la calle Sepúlveda, ahora ya es demasiado tarde, seguro que el mister diría al camarero…”por cierto para el Presi póngale una Tortilla “envidiosa” de cebolla picante. Bon profit i ahora un poleo menta.