Crónica

Frásfurs y el Camp Nou

Recuerdo en los noventa una tarde partit en el Niu Cang. Fui a pillarme un bocata antes de la media parte pa no encontrar a todo el mogollón. No había nadie ,era una paradita mega cutre con un mostrador de chapa pegajosa con logo de Estrella Meada, la plancha, y una nevera. Cajas de birras y cocacolas y la chupa de polipiel del mozo encima. El tipo que atendia era un ex (o no ex) yonki cuarentón con pinta de beber mucho. Flacucho, ojos vidriosos, voz de cazalla, lenguaje barriobajero, brazos marcados y pelo llardoso. Ni delantal, ni na. Camiseta negra, tejanos pitillos elasticos i calzado deportivo ennegrecido de grasas, salpiques de meado y roña de ciudad. La parada no tenia laterales, podias entrar como en tu casa. Cutréz máxima.

Al mirar la plancha se me hizo la boca agua…lleno de butifarras friendose, otras a un lado ya hechas. Feia goig la veritat. Pos le pido uno de butifarra. El pavo pilla las pinzas y cuando parecia que me iba a dar una de esas tan apetitosas de la plancha, se agacha y me saca una butifarra de debajo del mostrador!, pilla el pan con sus asquerosas zarpas y me inserta una butifarra sin brillo alguno, medio muerta, triste.

Yo era un puber moñas total y le digo con voz entrecortada y acento muy catalufo. “Perdone, no me pone una de estas? (señalando las de la plancha) “- es que estas ya estaban hechas, me responde. Nada más dijo el tipo.

No me atreví a replicarle, me llevé el bocata con 1 servilleta de esas pequeñas muy finas que necesitas 50 para ir bien. por supuesto la butifarra estaba fria como los pies de tu mujer, poco hecha y mega-salada. Un asco!
Empecé a a morderla con asquito pero acabé de comerla con las ganas de un zombi. En mis adentros, la disfruté. Me limpié con un pañuelo de bolsillo pa los mocos que siempre llevo. Bebida no pedí pq no me alcanzaba el presupuesto.

Nunca más. O me traia el bocata o lo pillaba en algún gallego.