Barça Atlétic

Sufriendo como cabrones

Unas tres horas antes de que el Inter asombrara al mundo con una demostración de juego ofensivo, técnica, conbinación y fútbol elevado a la categoría de novena maravilla mundial, en el Mini nos visitaba un equipo con jugadores de nombres tan simpáticos como Katxorro o Pichardo. Con el 3 a 3 de la ida sólo cualquier empate a goles nos valía, excepto el 4 a 4. Pero ese es el peligro, cualquier derrota por la mínima te deja fuera. Aún y sabiendo esto, Lucho dispuso de una extraña alineación, con Thiago en el banquillo y un centrocampista juvenil, Illie, jugando de lateral derecho. Quizás fue esto lo que provocó que los diez primeros minutos fueran un poco espesos, con ocasión clarísima para los andaluces en el minuto ocho que salió fuera. Pero a partir de aquí el Barça fue amo y señor del encuentro, dirigidos por un fenomenal Sergi Roberto. Las ocasiones se sucedieron una detrás de otra sin encontrar el premio del gol, marchándonos al descanso con un cero a cero.
Los goles llegaron en la segunda parte. En el primer minuto doble ocasión del Ejido, y poco después, penalty y expulsión de los andaluces. Soriano no falla y corre hasta la cámara para enseñar una camiseta con la foto de lo que creo eran sus hijas, algo extraño viniendo de un jugador de un flilial… ahí lo dejo caer.
A veinte minutos del final, gol de los andaluces tras sacar un córner. Y a partir de aquí a sufrir lo que sufrieron los grandes en Sevilla. No tanto por que el Ejido apretara si no más bien por la sensación de que cualquier tontería nos dejaba fuera. El Barça Atlétic no sabía si atacar o defender, si tocar o tirar en largo. A poco del final nueva expulsión de los almerienses que se volvieron locos contra el árbitro, y tras una falta en el último minuto que salió fuera se pitó el final.
Y dos son las eliminatorias que quedan. El camino es difícil y mucho se tiene que mejorar para poder subir a segunda, sobre todo en lo que se refiere al punch. No puedes tener tantas ocasiones y acabar sufriendo como perros.
Ayer, los mejores, Bartra, Carles Planes, Sergi Roberto y Diego Milito.
Hoy, Mourinho.