GONGORINA DEL REMONTE FLUVIAL
¡Oh, vástagos del fuego rendido hacia las cúpulas remotas! Fértiles pasean ignotas volumetrías por los pasillos de la carne declamante. […]
¡Oh, vástagos del fuego rendido hacia las cúpulas remotas! Fértiles pasean ignotas volumetrías por los pasillos de la carne declamante. […]
De a uno, el Leviatán emergido en áurea tierra acuosa ya abonada. ¡Qué estrépito de amaneceres en el decurso vuelto,
Una cosa es que no nos afecten personalmente los mantras cavernarios y otra muy distinta es que no debamos combatirlos.
Lo más gracioso es que entiendo por qué esa «mística» se ha impuesto, sobre todo porque la comparto. Cojan al