Romario, Ronaldo… Raphinha

Nos presentamos en la noche del sábado en el Sánchez Pizjuan para confirmar
sensaciones ante el rival más duro en lo que llevamos de temporada. El año pasado en
Sevilla el equipo de Almeyda nos barrió del campo y nos puso en nuestro sitio, así que toda
la anticulerada tenía señalada en rojo esta fecha, por los precedentes y porque contra
pronóstico, el equipo de Luis García Plaza comenzó esta temporada en puestos de Europa
sumando 13 puntos de 18 posibles.

Fumata blanca.

La gran duda al inicio del partido era saber quién sustituiría al lesionado Joan García en la
portería del Barça. Todo hacía creer que el elegido sería el fumeta polaco, pero minutos
antes de que se publicaran las alineaciones titulares, Carlos Monfort del periódico Sport,
adelantaba que el titular contra pronóstico sería Livakovic, para descanso de tribuneros que
ya tenían el hacha afilada para lanzarla sin piedad contra Tek.

Primera parte igualada.

Hoy era partido grande, y como tal, de los partidos que motivan a Laminga Mal. Desde el
inicio estuvo muy activo, aunque en los primeros compases le costó mucho zafarse de la
férrea marca de Suazo, en el minuto 7 consiguió al fin librarse de la presión del chileno y
disparó con comba desde la frontal al palo largo, pero Lajodimos estuvo providencial y lo
sacó con las uñas. La primera parte del Sevilla fue muy meritoria, presionando alto y
provocando errores en nuestro medio campo, sobre todo de un hoy desafortunado Pedri,
que tuvo una primera parte nefasta. En el minuto 18, Correia se va de Eric por la banda
izquierda del Sevilla y centra para que Fofana marque de cabeza, un gol en el que no pudo
hacer nada Livakovic. Pero entonces, el Sanchez Pizjuán cometió el grave error de picar a
Laminga Mal, jugador que adora ser el malo de la película. El público sevillista le pitaba
cada vez que tocaba el balón. Tres minutos después del gol sevillista, Christensen metió un
balón perpendicular al área para Raphinha, que recortó de primeras y definió al palo largo,
dejando la estirada de Lajodimos en nada. Eto’ophina vuelve a callar bocas, e incluso en los
escenarios complicados es capaz de sumar. Con este empate justo, nos fuimos al vestuario.
Pero antes del pitido final Correia nos volvió a poner el “uy” en la boca porque se iba mano
a mano contra nuestro portero, hasta que llegó providencial Rodri, para sacarle el balón
limpiamente.

Pedri vuelve a ser la piedra de nuestra Iglesia.

En la segunda parte solo existió un equipo, aunque le duela a los sevillistas, no volvieron a
presentarse en el partido, en parte porque Pedri volvió a ser el bueno, y no su hermano
malo, y porque Te digo trigo por no llamarte Rodrigo, demostró por qué Deco pagó el gusto
y las ganas por un jugador de 30 años que viene de vuelta de todo y de una lesión de larga
duración. Pero para nuestra suerte el madrileño tiene una ambición desmedida, y dio un
clínic en el segundo tiempo. No tengo pruebas, pero tampoco dudas de que la temporada
pasada el partido se hubiese convertido en un correcalles, y el Sevilla hubiese gozado de
alguna opción más de llevarse el partido, pero Rodri echó el cierre como Gandalf frente a
las puertas de Moria: “¡No puedes pasar!” y los jugadores sevillanos no volvieron a inquietar
al croata con cara de susto que debutaba hoy con 31 años en la portería culer.
La venganza es un plato que se sirve frío.

Lamine no se olvidó de la silbatina del primer tiempo, y entre el minuto 52 y el 69 repartió
dos caramelitos para que Raphinha completara su segundo hat-trick consecutivo, esta vez
de esos que llaman perfectos, con un gol con la derecha, otro con la izquierda y de cabeza.
Y aún tuvo tiempo nuestro delantero centro de casi marcar un gol olímpico que impidió el
palo derecho de Lajodimos. Y es que si en el párrafo anterior destacábamos el desempeño
de Rodrigo, el cid campeador del centro del campo, ahora tenemos que hablar de ese 9
mítico que se ha empeñado en discutirle el trono de las erres goleadoras a Ronaldo Luis
Nazário de Lima y a Romario de Souza Farias, grandes delanteros centros brasileños que
lamentablemente solo nos duraron un año, y que pretende emular nuestro Raphinha en su
segunda transformación. Un discreto y trabajador brasileño que llegó siendo un correcto
extremo diestro, cuestionado porque había costado demasiado para ser suplente de
Dembelé, o peor, suplente de un chaval de 15 años que no era nadie. Ahí asistimos a su
primera transformación, ya con Xavi al mando le vimos algunos partidos de EI, y con Hansi
supuso su explosión goleadora, haciendo cifras nunca antes vistas en su carrera, tanto de
goles como de asistencias, acompañado de Lefandowsky y Laminga Mal. Y ya pensábamos
que ese era su prime, pero resulta que el señor don Raphael Dias Belloli nos está regalando
un inicio de temporada de ensueño haciendo números tan estratosféricos que ni siquiera
Messi es capaz de acercarse. En estos 8 primeros partidos ha metido 14 goles. Cifra a la
que solo se acerca César en la temporada 48/49. Ojalá y no escampe. Y pensar que el año
pasado todos esos caramelitos los remataba Ferrán Dugarry Torres me hace llorar de
alegría.

Alguna nota negativa habrá, digo yo.

Y sí, nos vamos al parón con la crónica de una lesión anunciada, que seguramente tenga
cuota negativa en las mejores casas de apuestas. Christalsen hizo honor a su sobrenombre,
y a falta de confirmación del tiempo de la lesión, volverá a su empleo secundario dando vida
a la querida mascota CAT. Bromas aparte, la imagen del danés en el banquillo, llorando
desconsoladamente, le toca el corazón hasta al más duro de los yoyeros.

En la parte negativa, los dos rubios, el de bote y el natural. Lo de Pedri ya lo comentamos,
partido muy desafortunado con errores groseros, sobre todo en fase ofensiva en la primera
parte. Fermín tampoco estuvo en su mejor versión, aunque siempre se muestra
voluntarioso, pero el rubio natural, el que llegó de la pérfida Albión a cambio de 70 millones,
está de bajona. Ya sabemos que su aportación al equipo es más bien gris, pero lleva arriba
un gafe que parece que lo ha mirado un tuerto. En el minuto 75 entró Adeyemi por
Raphinha y el Inglés pasó a ocupar el 9, para recibir los caramelitos del de Rocafonda y del
Bávaro, pero ni así consiguió marcar su primer gol de blaugrana, con el añadido de que hoy
tampoco pudo repartir ninguna asistencia, pero hay que tener fe, y estamos convencidos de
que todo le irá bien.

En conclusión, primer partido serio de la temporada resuelto con mucha solvencia, nos
vamos al parón de selecciones con pleno de victorias y el rosario en la mano, rezando para
que la nómina de lesionados no aumente y siendo conscientes de que a la vuelta de este
calvario de casi un mes de duración nos espera el Getafe con el cuchillo entre los dientes.

Vota aquí las notas de los jugadores en el partido:

https://vesalaporra.cat/notes/partit

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