Sábado de Gloria

Nos presentamos en el Wanda Metropolitano listos para el primer enfrentamiento de los 3 que tendremos este mes de abril contra en Atlético de Madrid. El primer compromiso en liga mucho más determinante para nosotros que para ellos, es por eso que el cholo alineó a la segunda unidad dejando a piezas importantes en el banquillo.

En la vida hay que saber sufrir

Estos enfrentamientos contra el pupas siempre resultan accidentados y estos accidentes suelen decantar los resultados. La primera parte fue un intercambio de golpes y ocasiones. Por nuestro lado los más incisivos eran Lamine (como casi siempre) y Fermín, del que tocó ver la cara más inefectiva y egoísta. Del lado colchonero, Grismann (quien tuvo retuvo) nos ponía en serios aprietos, pero fue el intensito Giuliano el que nos vacunó gracias a que encontró la espalda de nuestra defensa a pase del “bienvendido” de Lenglet. Se las prometían muy felices los atléticos pero Rashford mostró la patita y menos de 5 minutos después del gol local ajustició a Muso, que el sábado parecía un muro infranqueable, después de una combinación con el talentoso, pero por desgracia irregular, Dani Olmo. Con tablas en el marcador y con Araujo lesionado, nos fuimos al descanso.

Después llorar.

Es un partido grande, y por lo tanto siempre llega alguna polémica a la que se puedan agarrar los perdedores. En la primera parte, un desafortunado y desquiciado Nico González se fue calentito y con roja al vestuario. La primera amarilla generó risotadas y aplausos en el banquillo culé al cortar una contra clarísima con la mano y la segunda, al final fue roja directa, VAR mediante, porque Lamine ya enfilaba la portería y lo derribó por detrás a escasos centímetros de entrar al área. Y ahora es cuando llega la polémica, la jugada gris, la que se decide para un lado o para otro dependiendo de la camiseta que llevas puesta, la del criterio voluble como el viento. Gerard Martin va a despejar con contundencia un balón y en la acción posterior a impactar con la pelota se encuentra con la pierna de Almada. El árbitro en un primer momento le muestra la roja directa, pero después viendo el VAR rectifica al mostrarle que primero toca claramente el balón y la acción siguiente es consecuencia del movimiento natural del defensa. Da igual si estaba bien pitada la acción, la polémica ya estaba servida y el juicio ya estaba hecho, el Barça solo gana por Negreira aunque el señor esté demente y ya no pinte nada en un CTA plagado de agentes dobles madridistas.

Y al final atacar sin pensamiento.

Pues como comprenderán, el último tramo del partido fue un monólogo culé. Antes llegó otra baja en las filas blaugranas, Bernal se dobló el tobillo y fue sustituido por Koundé que propició un nuevo cambio de rol de Eric que empezó siendo medio centro, continuó de lateral derecho con la lesión de Araujo y volvió al MC al lesionarse Bernal, bendito Eric y bendito Flick por demostrarnos a todos que sí era una pieza útil para el equipo. El estratega alemán añadió más madera al ataque. En primer lugar Ferrán que a pesar de las críticas de la culerada el sábado se mostró acertado cara a puerta, pero se encontró al muro Muso. Y en segundo lugar Lewandowski, alias Sportacus, que finalmente decantó la balanza del lado culé con un gol de pecho y escudo después de una jugada providencial del bendito Cancelo que sin Rashford pegado a banda se siente más liberado para atacar por el costado izquierdo, dos veteranos que dan sentido a la chiquillería que nos llena de algarabía el campo y que han demostrado más amor al Barça que muchas de las leyendas que jugador más de 500 partidos de blaugrana.

Epílogo de rabia.

Lamine se fue cabreado, seguramente porque ya se ha dado cuenta que vive en un país de M que lo odia por su raza, por su cultura y por su lugar de nacimiento y la liga no hace absolutamente nada contra estos delitos de odio porque Lamine no lleva la camiseta del régimen que permea en todas las instituciones y mangonea a su antojo en las cloacas del Estado. Pero que este enfado no sirva para empañar la evidencia, el FC Barcelona, gracias al gol del pirata Muriqi, tiene la liga cada vez más cerca, 29 milagros en casa del mal. Y ahora a centrarnos en darle batalla al Atleti en el Spotify Camp Nou este próximo miércoles, en otro duelo que poco tendrá que ver con este precedente, el Atlético saldrá con otras caras, pero hay que confiar en los nuestros, porque saben lo que se juegan y saben a lo que juegan.

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