No negando que por temas de agravios comparativos y tal, esta condena huele bastante a chamusquina, hago la siguiente reflexion:
Un tío que gana 20 millones de euros al año entre pitos y flautas, que tiene el futuro de tres generaciones de descendientes asegurado y que encima está tan expuesto pública y mediáticamente, ¿de verdad tiene la puta necesidad de montar pifostios financieros, empresas paralelas en paraísos fiscales, etc, para acabar pagándole unos cuantos millones menos a hacienda? Es que cojones, como ha quedado comprobado, el perjuicio que puede acabar provocando es muy, pero que MUY superior a cualquier clase de ganancia.
Y sí; lamentándolo mucho, considero que este es el final de la trayectoria de Messi en el Barça. Si la caza de brujas ya existía, desde este momento va a ser brutal y encarnizada, Leo sabe que yéndose a cualquier otro lado viviría mucho más tranquilo y esta juntuza (la misma que le ha dejado siempre en bragas en todo este asunto) seguro que estará encantadísima de trincar una cifra cercana a los 200 kilos por el argentino. Quizá no suceda este verano porque la cosa se ha precipitado muy tarde, pero dudo que Leo siga aquí más allá del próximo año.
Un tío que gana 20 millones de euros al año entre pitos y flautas, que tiene el futuro de tres generaciones de descendientes asegurado y que encima está tan expuesto pública y mediáticamente, ¿de verdad tiene la puta necesidad de montar pifostios financieros, empresas paralelas en paraísos fiscales, etc, para acabar pagándole unos cuantos millones menos a hacienda? Es que cojones, como ha quedado comprobado, el perjuicio que puede acabar provocando es muy, pero que MUY superior a cualquier clase de ganancia.
Y sí; lamentándolo mucho, considero que este es el final de la trayectoria de Messi en el Barça. Si la caza de brujas ya existía, desde este momento va a ser brutal y encarnizada, Leo sabe que yéndose a cualquier otro lado viviría mucho más tranquilo y esta juntuza (la misma que le ha dejado siempre en bragas en todo este asunto) seguro que estará encantadísima de trincar una cifra cercana a los 200 kilos por el argentino. Quizá no suceda este verano porque la cosa se ha precipitado muy tarde, pero dudo que Leo siga aquí más allá del próximo año.
Ojalá me equivoque.