Primero vamos a dejar claro que Guardiola es un técnico extraordinario, que ha sido el mejor que hemos tenido, que para mí es el mejor del mundo y que ojalá volviese. Y ahora, teniendo en cuenta estas premisas, vamos a analizar su temporada en el Bayern, y eso no significa hacer de menos nada de lo que ha hecho en el Barça.
La temporada de este año del Bayern es muy similar a la del año pasado del Barça. Un equipo que arrasa en su Liga (pero nosotros teníamos enfrente al Madrid), pero que en Europa va caminando sin tanta solvencia, y que al fin es arrasado en las semifinales.
Sin embargo, donde antes todo eran desprecios a los nuestros, entrenadores que ni entrenan ni mandan, jugadores que hacen lo que le sale de los cojones y no entrenan, porque no hay autoridad, ahora cualquier insinuación de algo parecido es que parece que odias a Guardiola.
Mientras, los que se llenaban de excusas el año pasado, ahora sólo ven un fracaso terrible.
Un sesgo total en las opiniones. Mientras, en la caverna lo tienen todo mucho más claro, la inquina hacia el Barça y hacia Guardiola no tiene fin.
