El cristal

El cristal. No nos vamos a engañar, nos conocemos demasiado tiempo para que ahora os intente colar algo en lo que no pienso. Estoy cabreado y decepcionado. La oportunidad de ayer era única para curarnos la herida , el calendario tuvo esta deferencia con el Barça, pero el equipo no estaba ni para regalos. El maligno tuvo que reservar ayer a sus jugadores más importantes y sacó una alineación de claros suplentes con Kaká, Callejón y Morata dejando a Ronaldo y Kedhira en el banquillo, pero ni así. Un Barça timorato en defensa e impotente en ataque fue desarbolado casi sin querer por un Madrid que ayer le valía cualquier resultado incluso la derrota pero la inferioridad fue tal que acabaron ganando sin apenas proponérselo. El Barça solo ha ganado uno, intrascendente, de los últimos ocho clásicos, un dato que habla a las claras de la actual realidad de ambos equipos y de que hay algo más que futbolístico en esta racha inaudita. Dicen que todo es depende del cristal donde se mire, porque un madridista analítico (oxímoron) que haya visto la diferencia entre ambos equipos esta semana se debería haber planteado por qué comenzaron el partido a dieciséis puntos del rival y debería tener la sensación de haber regalado esta Liga. Es evidente que si en lugar de 13 puntos fueran 4 o 5 la diferencia todos pensaríamos que el Madrid podría llevársela al final de temporada. Afortunadamente no será así.

El partido. El Barça salió bien al Bernabéu aunque demasiado plano, en la primera parte fue superior pero volvió a regalar un gol, otra vez por la banda de Alves y con los centrales retratados. Tras el 1-0 el Barça reaccionó bien y marcó un buen gol pero, inexplicablemente se diluyó en su propia indiferencia y en un error de cálculo brutal, dio por bueno el 1-1 si el rival no les atacaba. Desperdició así su gran oportunidad en la primera parte de  sentenciar el partido con una falta de ambición indignante. Para perder igual todos hubiéramos preferido un partido más abierto pero no lo fue y la segunda parte fue aún peor. El descanso le sentó fatal al Barça, el descanso y ver a su bestia negra calentando en la banda. Todos sabíamos que el partido cambiaría cuando saliera el cani y que el Barça lo podría pasar mal, pero aún así no había sinapsis en el cerebro blaugrana y nos adentrábamos ante un final de partido peligroso. No funcionó Villa, ni su sustituto Alexis ni tampoco Pedro ni Tello los pocos minutos que tuvo. Pero tampoco hay que olvidarse de Messi, el argentino tan solo pudo fajarse en un par de ocasiones del buen marcaje de los defensas blancos y cuando hizo el pase fue absolutamente inútil ante la falta de velocidad y precisión de los rematadores. Como no podía ser de otra manera, Piqué, otro que se cubrió de gloria, regaló un córner y Morry remató el partido. El Barça tras el gol blanco ni tan siquiera remató a puerta y tan solo el claro penalti no pitado a Adriano en el descuento se puede considerar ocasión clara. El partido acabó y el Barça volvió a perder, se consumó otra semana negra en el barcelonismo.

Pinta mejor. Cuando al personaje que malpreside el club se le ocurrió decir que este año los arbitrajes pintan mejor le tenían que haber puesto un bozal. ¿Cuándo han pintado mejor? El Madrid sigue haciendo y deshaciendo en la Federación, como lo ha hecho siempre, a excepción de la era Laporta. El Madrid eligió a los dos árbitros que mejor le iban para los dos clásicos, el «culé» Undiano y Pérez Lasa que salió ayer con paquete al Bernabéu. Rosell y Freixa andan demasiado ocupados persiguiendo a barcelonistas para preocuparse de lo que pasa en Madrid, y así nos va. Ayer, probablemente hubiéramos sido críticos tras el 2-2 pero el escarnio del clarísimo penalti no pitado es un puñetazo en la mesa de la dictadura de Floper, es una risotada en nuestra cara del madridismo. Porque Pérez Lasa no ha pitado ni un solo penalti al Madrid en toda su carrera y no lo iba a hacer ayer, Floper apostaba seguro.

El portero. Dejo un aparte para el numerito de Valdés del final de partido. El portero descargó toda su frustración sobre Pérez Lasa quizá haciéndole pagar sus propios errores. Porque Víctor, ¿no es mucha casualidad que la crisis del equipo coincida con tu inoportuna rabieta con la directiva?¿no había un momento peor para hablar de su futuro que en la previa del partido contra el Milan? Valdés ayer estuvo bien en la portería, pero mal al final porque va a dejar al equipo con su portero suplente durante varias semanas aunque, visto lo visto, no sé si será mejor.

Aliviados. Los jugadores del Barça lo pasan fatal contra el Madrid. Las caras, especialmente la de Iniesta tras acabar el partido es de haber pasado un mal trago, mayor que la pérdida de los tres puntos. Las tácticas barriobajeras del desvergonzado Mourinho han dado su fruto y los azulgrana no salen como lo hacían con Pep y no dan ni el 50%  de su nivel. Además son conscientes de que para ganar al Maligno hoy por hoy necesitan estar muy bien físicamente y no en el estado actual.  Afortunadamente se abre un panorama en el que hasta agosto no se volverán a ver con los blancos pero habrá que comenzar a tomar decisiones porque el Madrid es el rival a ganar también en los próximos años y si ellos han podido reconducir un 2-6 y un 5-0, deberá ser más sencillo hacerlo tras un 1-3 y un 2-1. Pero para ello hará falta tener un entrenador en el banquillo.

El futuro. Tras ver la segunda parte de ayer habrá quien piense que peligra la Liga pero no debe cundir el pánico. Afortunadamente Deportivo , Rayo, Celta y compañía están a varios peldaños del Madrid y del Barça quien andando se deshizo hace una semana de un correoso Sevilla. Evidentemente otra cosa es la Champions donde las sensaciones en este momento es que tan solo un milagro pondría al Barça en los cuartos de final. Pero esto es fútbol y como tal, algo muy cambiante en el que no existe memoria.Pasarán los días y nos iremos olvidando del tropiezo de ayer y seguramente cuando falten dos o tres días para el partido contra el Milan volveremos a confiar en «los once cabrones de siempre»

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