Las sensaciones tras la derrota contra el Valencia son malas, muy malas. Ayer no se vio a un equipo campeón durante muchos minutos del partido, especialmente en la segunda mitad. Ayer, desgraciadamente, el Barça recordó a aquel equipo de Rijkaard que le regaló la Liga al Madrid de Capello sobre todo por una cosa, por falta de la calma suficiente como para imponer en el campo lo que en teoría todos sabemos, y es que el Barça es mucho mejor equipo del Valencia.
No se puede salir al campo como salió el equipo en la segunda parte, absolutamente desconectado de la competición. No daba la impresión de que nos estábamos jugando la Liga, más bien al contrario y , la verdad, no entiendo nada.
Empecemos por el principio porque el Barça inició bien la contienda y se impuso en todos los duelos individuales hasta el gol de Alexis, un gol extraño como después fue el partido. En la búsqueda del dos a cero el equipo se fue desinflando poco a poco hasta que el Valencia aprovechó un doble error de Busquets y Alba que acabó con el gol de Parejo.
Parece mentira pero ,con una parte por delante, el Barça no volvió a saltar al campo y los jugadores con una pájara impresionante hicieron un tramo de partido indigno. Así, en una jugada de cine cómico (o trágico, como prefieran) en el que la defensa del Barça parecía querer meterse un gol, al final lo consiguieron: fue al final Piatti, uno de los jugadores más bajos de la Liga, quien, casi sin querer, metió de cabeza el segundo gol del Valencia.
El Barça tuvo su oportunidad de volver al partido con el penalti que se sacó de la manga el árbitro aunque el empate, como me temía, no mejoró las cosas. Poco más tarde en otra caraja defensiva tras un saque de banda, el Valencia volvió a adelantarse en el marcador, esta vez de forma definitiva. Lo peor fue lo de después, con más de media hora por delante el Barça apenas tuvo una ocasión en jugada individual de Messi que sacó Diego Alves. No hubo más, un impotente Barça, jugando con diez, perdió completamente los papeles en una segunda parte que no sé si nos costará la Liga pero casi seguro que nos cuesta la primera posición en la Liga.
Todos creíamos que el equipo estaba completamente aislado de las polémicas cainitas entre la directiva y el entorno pero parece que no es así, ayer, por momentos, a los jugadores se les vio preocupados, infelices y ,sobre todo, desconectados de la competición. Tengo que decir también que resulta muy triste ver un Camp Nou como el de ayer, con tantos huecos en la grada a pesar de ser un horario perfecto para ir al campo. No sé para que queremos gastarnos 600 millones en uno nuevo si somos incapaces de llenar este. Vaya con la afición blaugrana.
Finalmente veo cierta incapacidad de Martino para encontrar soluciones cuando las cosas se complican. El equipo, que hoy pareció a la deriva, no ha crecido desde que él tomó las riendas sino todo lo contrario y ahora ya se nos está haciendo tarde porque en unas semanas nos vamos a jugar todos los títulos. Hoy la Liga no está ni mucho menos perdida pero, lamentablemente,parece un poco más lejos.
