Yoyalodije

Difícil pronóstico de la temporada

Difícil pronóstico. Tenemos un plantillón – sí, a pesar de lo descompensado que es, y de sus bultos sospechosos – que con un entrenador medio normal (y no estoy ni hablando de estrellas como Pep o Klopp), nos debería convertir en aspirantes a todo.

Pero también tenemos a Valverde, que es lo que más resta.

En liga, parece que va a haber demasiados partidos – sobre todo fuera de casa – que nos vamos a dejar puntos innecesariamente. Ya se ha repetido mucho el patrón “presión bestial del rival al inicio, pifia nuestra y gol en contra, y a frustrarse contra el cerrojazo rival”.

Y para derribar estos cerrojazos, habría que entrenar movimientos colectivos. Es decir: cada vez se ve que esto no se está entrenando.

A pesar de que el Madrid tiene peor 11 y peor plantilla, les veo por encima. Porque hacen menos la pepa, y porque aún con el VAR, en España nunca les faltarán esos “empujoncitos” (guiño, codo) decisivos que no se podrán revisar.

Copa: partido único hasta cuartos, en semis partido doble. Si tenemos que jugar unos octavos o cuartos en Bilbao, en Valencia o en Sevilla, veo bastante factible palmar allí. Nuestro talón de Aquiles – joder, de hecho no nos llegan los pies para tantos talones de Aquiles que tenemos, gracias Valverde – nuestro juego descafeinado fuera de casa puede jugarnos muy malas pasadas allí.

Y luego está la Champions.

Valverde ya ha dejado claro que le queda MUY grande todo esto lo que fuera de la península.
No hace ni falta que nos atropelle el Liverpool otra vez, o el City. Nos cae el Bayern en cuartos o semis, y cómo Kovac no es top, pero tampoco es Valverde, entre Gnabry, Lewandowski y Coutinho (sí, exactamente ESE) nos harán un buen roto allí en Alemania.

Quiero sonar, quiero tener esperanzas que ocurra un milagro como ocurrió en enero 2015. Pero Luis Enrique tampoco era Valverde.

Igual nos tenemos que conformar con que Ansu rompa del todo la puerta del primer equipo y consiga apretar a Dembelé y Griezmann, y que igual al menos la Champions no la gane el mierdas.