Crónica

El Barça goleó pero perdió la oportunidad de rotar

El Barça goleó pero perdió la oportunidad de rotar

Tal vez Don Honesto piense que para Messi (31), Pique (31), Busquets (30), Rakitic (30) y Luis Suárez (31) no pasan los años. Pero sí que pasan.

 

Solo una vez en los últimos 50 años, un debutante en Primera había ganado en el Camp Nou: el Villarreal con su 1-3 en el segundo año de Van Gaal. El resto, en general, fueron goleados fácilmente. Con esos precedentes cabía esperar un partido plácido, que se abusara del debutante, que la grada se divirtiera y que Messi sumara una muesca más a su lista de equipos goleados en liga. Todo se cumplió como estaba previsto. Y ya son 37 los bendecidos por D10S.

Pero que árboles de ocho ramas no nos tapen el bosque: a la vista de la alineación titular, cabe preguntarse si ante un rival como este Huesca que sale a jugar y a dejar jugar, es necesario salir con toda la artillería pesada. ¿Hoy no se rotaba porque a principio de Liga hay que marcar territorio, más aun si el Madrid está líder? ¿Cuándo se vuelva del parón de selecciones tampoco porque no es bueno romper el ritmo de los titulares? ¿Quizá en noviembre o diciembre? Entonces estará en juego el primer puesto en la fase de grupos de la Champions. Y además, el Clásico. ¿Enero, tal vez? Imposible, el Barça no tira la Copa. Mejor esperar a febrero para que los once de siempre, se vayan conociendo. No vaya a ser que Messi, Piqué y Busquets, que apenas han jugado 450 partidos juntos, y, junto a Rakitic, Suárez y Alba, más de 300, no tengan aún claro como juegan sus compañeros.

Por suerte para el Barça, la falta de motivación que no les transmite Valverde puede compensarse con un gol tempranero: Juan Hernández aprovechó que ni Sergi Roberto ni Piqué se habían atado aún las botas para advertir al espectador que al menos vería un partido animado. Messi y Dembelé detectaron que las líneas del Huesca estaban casi ídem (Huecas) para campar a sus anchas y los cinco goles repartidos al descanso tuvieron continuidad con otros cinco en la segunda, esta vez en forma de monólogo local blaugrana.

¿Abuso de autoridad? El Huesca jugó de blanco. Quien no quiera ver ahí provocación, no sabe de qué color es la camiseta de la víctima favorita de D10S. En la segunda parte sacó todo su repertorio y como deidad magnánima en su exhibición incluyó la cesión de un lanzamiento de penalti a Luis Suárez. Todo sea porque el uruguayo se recupere cuanto antes. Las salidas de Arthur, Vidal y Lenglet, con todo el pescado vendido sólo se pueden considerar meramente testimoniales y de dudosa utilidad.

Tal vez Don Honesto piense que para Messi (31), Pique (31), Busquets (30), Rakitic (30) y Luis Suárez (31) no pasan los años. Pero sí que pasan. Y en marzo y abril pasan rapidísimo. ¿Para qué tener una plantilla tan amplia si los teóricos suplentes no se van a sentir mínimamente titulares? ¿De qué sirve haber tenido un comienzo de Liga soñado para meter en la dinámica del equipo a los nuevos con dos de los tres partidos frente a recién ascendidos? Mejor que los siete suplentes se vayan conjuntando en el banquillo, así lo darán todo en la primera ronda de copa contra el Atlético Sanluqueño o el Langreo. Y Arthur podrá adaptarse mejor al juego europeo viendo como Busquets juega por décimo año consecutivo todos los partidos. ¿Ocho goles con el equipo titular al Huesca? Pues como diría Makinavaja, el mítico personaje de la ciudad que da nombre al club, “po bueno, po fale, po malegro”.