Crónica

El culpable del Roma-Barça es…

Que la principal culpa de todo el despropósito que está sufriendo el Barça la tiene la junta, es tan obvio que ni hace falta discutirlo. Que luego también falta una estructura deportiva que merezca ese nombre, y una política de fichajes coherente, pues también. Y otra vez, los responsables los de arriba.

Pero para analizar lo del martes solamente en función de ese día, y sobre todo, sin tener que hacer hipótesis inverosímiles como “si el soci hubiera votado a Laporta hace tres años” o “si no hubieran contratado a Valverde sino a …/si hubieran fichado a X en vez de Y”, yo de verdad quiero empezar el análisis el mismísimo martes, con la plantilla disponible que tenemos, con la tralla de partidos que han jugado, con las lesiones que arrastraban, y con el modelo de juego (para nombrarlo de alguna forma) que nos ha llevado hasta ese día.

Y entonces resulta que hasta dentro de estos parámetros, con las limitaciones obvias que tienen nuestra plantilla (ningún suplente de garantías para Busquets, ninguno para Iniesta que pueda jugar Champions, un sólo extremo puro que apenas ha jugado) y los problemas de nuestro juego (pu.to 4-4-2 sin profundidad ni peligro), a pesar de todo este objetivamente éramos claros favoritos a pasar.

Teníamos una ventaja de 4-1 y somos individualmente superiores en prácticamente todas las posiciones (dentro del estado de forma/cansancio/lesiones de los nuestros, el martes igual Dzeko y DeRossi partían con ventaja sobre Suárez y Busquets, y ya para de contar). Había varios planteamientos posibles para jugar ese partido, y otra vez, sin la necesidad de recurrir al “jugar al estilo irrenunciable, como lo habrían hecho Johan y Pep” inverosímil.

Puedes ir a por el partido, presionar arriba, y atacar desde el minuto 1. Si ellos también presionan cada posesión tuya, lo más probable con nuestra plantilla es que el partido se convierta en un correcalles y un intercambio de golpes loco de esos que veíamos mucho con Luis Enrique. Y allí, por calidad individual, algún gol habríamos rascado antes de que nos marquen el tercero. Y entonces ya cambia toda la eliminatoria, porque incluso si ellos ya han marcado 2 y vamos 2-1, ellos necesitaban 2 mäas, pero si siguen optando por presión muy arriba y el posible intercambio de golpes, igual les clavamos otro antes de que marquen el 4°, y se acaba la eliminatoria.

Me habría gustado, metes al galgo Dembelé por la derecha, y te la lleva arriba sólo por velocidad. Y alguna vez ya estarán Suárez o Messi para ayudarle a acabar el trabajo.

Pero Valverde no es ese tipo de entrenador. Así que intenta el esquema que usó siempre en las salidas difíciles en liga: Que el rival se desgaste en esa presión brutal durante la primera hora, y después nos ponemos a atacarlo y remontar cuando ya está cansado. En liga, este planteamiento igual hasta puede tener más sentido si no confías mucho en el intercambio de golpes, porque no partes con un 4-1 de ventaja. Pero aquí es regalarle una hora entera al rival en la cual básicamente renuncias a marcar el gol que posiblemente vas a necesitar para matar la eliminatoria.

Aún así, si crees que este es el camino que los jugadores saben andar esa temporada, y lo has ensayado con ellos tantas veces, en escenarios como el Pizjuán, Mestalla, el Wanda, incluso en el Bernabeu, pos vale, pos molt bé, pos endavant.

Pero entonces lo que es inadmisible es DESMARCARSE de este plan ensayado, que consiste en atacar a partir del 60’. y
NO atacar, a secas,
No quitar a Iniesta cuando lo habitual en liga, hasta contra rivales menores, ya es que sólo juegue 60 minutos,
No hacer ningún cambio hasta el minuto 80, cuando siempre se hace alguno en el 60,
Que el cambio en el 80’ (sin entrar en el debate habitual y particular sobre André Gomes) sea un cambio claramente DEFENSIVO contra un rival fundidísimo pero que aún te la podría clavar en cualquier córner más tonto, como ha pasado

Ni es necesario que hubiéramos metido a Dembelé, aunque habría sido la opción más obvia y lógica, sobre todo después de la vuelta contra el Chelsea. Hemos empatado en Mestalla – cuando el Valencia iba a tope – con Denis por Iniesta, en el Wanda con Deulofeo por Iniesta. No es que Iniesta fuese el único problema, pero tampoco es que fuese un imprescindible para marcar el golillo que nos hacía falta. También se pudo haber mantenido a Iniesta, y cambiar a Busquets (que también estaba hecho unos zorros todo el partido), y que Sergi Roberto vaya a cubrir su posición, para jugar con un extremo/volante de verdad por la derecha (Dembelé/Denis).

Un gol tonto como el 0-1 te lo comes en cualquier acción, pero allí aún había mucho margen para reconducir la situación. Incluso después del 0-2. Había opciones a patadas DENTRO de la propuesta habitual de Valverde, por muy deficiente que sea ésta, y Valverde optó a no elegir ninguna de ellas.

Por tanto, el máximo y principal responsable del martes es él, y no puede seguir aquí.